Suso Seca

Periodista


¡Meec, meec...!

Este es el famoso sonido que emitía el correcaminos cuando le perseguía el coyote. Nosotros nos reíamos del cánido porque siempre se estrellaba contra la misma piedra y nunca conseguía atrapar a la veloz ave animada. Pues eso es lo que le está pasando al CD Numancia, intenta perseguir la victoria y siempre acaba como el coyote, chocando una y otra vez contra la misma piedra que en este caso son ‘los minutos de descuento’. En los dibujos animados jamás consiguió su objetivo de cazar al correcaminos, eso nos pone en un futuro bastante negro y la única solución sería dejar de ser el coyote y convertirnos en el correcaminos. Ser nosotros el intrépido pájaro que sortea una y otra vez al miedo de la derrota y apartar al coyote de ‘la mala suerte’ de nuestro camino en cada jornada de liga.
Pero para transformarnos de derrotado a ganador quizá ha llegado el momento de sentarse y transformar también el juego del equipo. Adecuar los jugadores que tenemos a un sistema que nos lleve a la famosa frase del ‘Sabio de Hortaleza’, «ganar, ganar y volver a ganar...». Estamos en esa fase en que pensamos «me lo sé pero voy a suspender» y al final suspendes por los nervios. La mala suerte también forma parte del fútbol pero con el Numancia se está cebando. Ningún rechace nos favorece y si encima nos expulsan a un jugador sin ni siquiera cometer falta y en la tablilla del descuento en vez de números se puede leer «hasta que marque el contrario», pues apaga y vámonos. No queda otra que conseguir una victoria para ser el correcaminos... ¡¡meeeeec, meeeeec...!! 

¡¡HOY AHORA Y SIEMPRE.... AÚPA NUMANCIA!!


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