De la maternidad a la moto en dos meses

S.Recio
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Tras ser madre hace apenas 60 días, Cristina Juarranz compite de nuevo en Jerez

De la maternidad a la moto en dos meses

En la última prueba del Campeonato de España de Velocidad Femenino hay una novedad, la actual campeona, Cristina Juarranz, competirá tras una temporada entera sin hacerlo. La razón es todavía mejor, ha sido madre de una niña. Tan solo dos meses después se vuelve a subir a una moto «ha sido duro estar sin competir, es una sensación rara por no hacer mi deporte favorito, se ha hecho muy largo». 
Será solo una carrera antes de comenzar una nueva pretemporada, «soy más lenta y sobre todo se nota la fatiga física después de tanto tiempo sin someter al cuerpo a esta exigencia pero lo importante es disfrutar y prepararme para la próxima temporada». La ambición es clara «conseguir mi cuarto Campeonato de España de Velocidad».
Maternidad. Hay que remontarse a un año atrás para comenzar a contar esta historia, al momento en el que Cristina Juarranz le comunicaba a su equipo que no competiría durante toda una temporada, «ellos lo han entendido perfectamente, al igual que en mi trabajo. Todos entienden lo que significa formar una familia y tampoco es un drama, al fin y al cabo no so más que nueve meses».  Uno de los peligros podría haber sido la pérdida de patrocinadores al no competir, pero no ha sido el caso, «por un lado se puede ir alguno pero por el otro también ganas alguno. El valor que da una mujer madre y piloto también te ayuda porque cada empresa busca sus valores».
A pesar de no competir, Iris (así se llama su hija) no ha dejado de oír ruido de motor, «han sido unos meses de sentimientos encontrados porque físicamente me encontraba bien y estaba en cada gran premio como espectadora. Me daba mucha rabia pero ha sido muy bonito verlo desde fuera, todo pasa más despacio y también lo he disfrutado».
El 29 de agosto llegaba al mundo Iris y Cristina Juarranz ha intentado lo antes posible volver a competir.
Preparación. A los 45 días de ser madre, Cristina Juarranz se subía de nuevo a una moto, «los amigos y la familia estaban un poco preocupados porque era muy pronto». Físicamente aun no está al 100% y no tiene aun el tono muscular adecuado pero «al final las ganas me pueden y aquí estoy para volver a disfrutar de lo que más me gusta».
Cuando se subió por primera vez a la moto, evidentemente, notó la inactividad, «las cosas se acercaban mucho más rápido, te tienes que hacer otra vez a la velocidad porque el cerebro se acostumbra y te tienes que adaptar a ir otra vez a 300 kilómetros por hora». Aunque lo más complicado es el apartado físico, «cogí 13 kilos y medio y todavía no estoy como antes.Eso es lo que más me lastra, al acabar una carrera estoy más cansada que si hubiese corrido un maratón».
En sus primeros entrenamientos es más lenta que antes, «obviamente voy más despacio, en la última tanda unos cuatro segundos más lenta pero pensaba que sería todavía peor». Es consciente de que en esta carrera de Jerez, «no voy a estar a la altura pero la idea es ir cogiendo sensaciones para el invierno».
Después comenzará una nueva temporada, «y el objetivo es volver a ganar». Contará con una nueva aficionada, «la dejo de momento en el box». Una vez subida a la moto «no pienso en nada más y eso es lo que más me gusta de este deporte». ‘Crispi’ ha vuelto.

 

La experiencia de Estela Navascues

Al término de los Juegos Olímpicos de Río 2016, Estela Navascués decidía parar una temporada por un motivo muy importante, formar una familia. Dos años después recuerda ahora cómo fue ese proceso de regreso a la competición, «a la hora de entrenar me recuperé muy rápido y a los dos meses ya estaba corriendo». De esos primeros días le viene a la cabeza «que me costó mucho coger ritmo. Las sensaciones no eran las mejores porque la meta era volver a un nivel muy alto que en ese momento no tenía».  
A los cinco meses ya competía en pruebas de 10 kilómetros y en ese momento llegó la parte más dura, «tras los Juegos Olímpicos pensaba que no iba a tener problema para tener patrocinadores pero tras una temporada sin correr me quedé a cero». Fueron los peores momentos a nivel mental, «me llegué a replantear si volvía a luchar de nuevo para ser la misma atleta de 2016 y al final, poco a poco, sin ayudas económicas, con mucho trabajo y con el apoyo de mis seres queridos, me he ido encontrando mejor y a competir a alto nivel». Para casos como el suyo recomienda «tener mucha paciencia, sobre todo en esos momentos malos que llegan. Con trabajo y con ilusión los resultados acaban volviendo».
En cuanto a compaginar competición con maternidad, «al principio hay que adaptarse mucho a las necesidades de una recién nacida». Ahora ya con dos años «vamos haciendo un puzzle y también ayudándonos de familiares porque ambos entrenamos juntos  mañana y tarde».
Estela Navascués ya está a punto de recuperar lo que un día perdió, «afrontaré en principio la maratón del 1 de diciembre en Valencia para intentar de nuevo la mínima para los Juegos Olímpicos».