Un estudio pone fin a la apropiación de Numancia por Zamora

Fernando Orte
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La tesis se basaba en pruebas falsas y con intereses políticos en la Edad Media, que perseguía engrandecer la importancia de Zamora para conseguir convertirse en sede episcopal bajo el dominio del rey de Asturias

Un estudio pone fin a la apropiación de Numancia por Zamora

Una curiosa historia situaba la ciudad de Numancia en Zamora y no en su emplazamiento de Garray, a escasos kilómetros de Soria. Mil años después, un trabajo publicado por el Instituto de Estudios Zamoranos 'Florián de Ocampo' pone punto final a esta polémica, que ni el descubrimiento del poblado celtibérico a finales del siglo XIX había acallado del todo. 

Y es que debido al desconocimiento leonés de las lejanas tierras sorianas, y también en parte a intereses políticos de la época, Zamora quiso apropiarse de la ubicación de la heroica Numancia. Una tesis que mantuvieron durante siglos varios eruditos, haciendo oídos sordos al humanista Florián de Ocampo, zamorano que ya en el siglo XVI defendía la ubicación real de Numancia. La ciudad diseñó un plan e incluso falsificó pruebas con el fin de conseguir ser sede episcopal allá por el siglo décimo.

Según explica Josemi Lorenzo Arribas, historiador y autor del estudio 'El ladrillo de Zamora, existencia, desaparición, reparación y destrucción de la prueba material de que Zamora fue Numancia', "había un claro interés político con la expansión del Reino de Asturias, inmediatamente después del Reino de León, de engrandecer una ciudad leonesa adquiriendo las glorias de un yacimiento del pasado como había sido Numancia".

Intereses políticos avalados por el hallazgo de un ladrillo -desaparecido en el siglo XX- con una inscripción que, supuestamente, probaba que Zamora y Numancia eran la misma. Pero estudiosos como Florián de Ocampo, en el siglo XVI, o Eduardo Saavedra en el XIX, ya contradecían esta versión. "Saavedra se impregna de las fuentes escritas y conocía muy bien todo este entorno, sabía que las fuentes dicen que Numancia está en la confluencia de dos ríos, el Merdancho y el Duero. Por tanto, sus trabajos fueron contundentes", asegura Alfredo Jimeno, director de las excavaciones arqueológicas de Garray.

Una curiosa polémica que pone de relieve que la historia está siempre sujeta a interpretaciones, y es parte de la lectura política de cada momento, aunque hablemos de tiempos muy lejanos.