Un sueño tejido con versos de agua

EDS
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La soriana Asunción Alcoceba publica su primer poemario de la mano de la asociación cultural La Pluma de El Burgo de Osma. Escribir es su «rincón» más personal, su «vía de escape»

Un sueño tejido con versos de agua - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

Asegura que estos días está en una nube. Transitando entre versos y sueños, entre sentimientos y pensamientos de lo que supone haber hecho realidad una ilusión en la que puede decirse que lleva inmersa media vida. Porque la soriana de El Burgo de Osma Asunción Alcoceba ya escribía versos en su adolescencia y dejó de hacerlo durante un tiempo largo, aunque nunca abandonó la lectura de poesía. Hace tres años volvió a coger la pluma, gracias a Twitter, donde abrió una cuenta y empezó a seguir a poetas. «Pensé que yo también tenía que ofrecer algo», asegura. Y el paso dado al mundo de las redes sociales supuso un punto de partida que abrió el paréntesis de los años anteriores. «Me ha gustado siempre, pero nunca para decir: me voy a dedicar a esto. Empecé a escribir temprano, paré, aunque nunca dejé de leer poesía. La vivía. Hace tres años escribí unos versos, poca cosa, no sé que me pasó que, sin querer, seguí...», relata.
El resultado tangible es Un yo de agua, editado por la asociación cultural La Pluma de El Burgo de Osma. Consiste en un poemario de 67 páginas, con medio centenar de poemas que ha seleccionado entre todos aquellos que ha creado en últimos tiempos. «No tengo un tema, un hilo conductor, aunque es profundo, porque al final hablo de la tristeza, de la soledad... y también de cosas más superfluas. Es lo que siento en ese momento. Todos los versos han salido de un yo muy profundo», explica.
Conoció a la asociación burgense que ha apostado por sus versos en la presentación de un libro, se hizo socia de la misma y publicó algún poema en su revista trimestral. Ya la sensación de ver negro sobre blanco en papel, «entre otros muchos», le impulsó a aceptar la propuesta de realizar esa selección de poemas y reunirlos en un libro.
Le dice su hija pequeña, Sara, que el siguiente puede ser Un yo de fuego. Aunque ahora es momento de disfrutar de Un yo de agua, cuyo título ha tomado del último de los poemas incluido en esta publicación que acaba de ver la luz y que fue presentada esta semana en la Librería Piccolo de la capital soriana. «Es un sueño que tenía desde siempre, saber lo que sentía y escribirlo en versos», señala. 
Aunque es una voraz consumidora de poesía, Asunción Alcoceba asegura que no tiene autores referentes. «Cojo un poema y me gusta o no, depende del momento, del día. Hay que ser libre y escribir lo que uno siente», reflexiona.
rincón propio. Su lema de vida, el que intenta inculcar a sus hijas, es que cada cual debe tener «su rincón, su escape», más allá de la actividad profesional habitual. En su caso, es auxiliar de enfermería en el hospital Virgen del Mirón y su formación académica nada tuvo que ver con las letras. Pero ha sido en las palabras donde ha encontrado su lugar más íntimo y personal.
No obstante, Asunción Alcoceba admite que hace partícipes a los suyos, a su familia, de los versos que va creando. «Cuando salen hay que escribirlos porque si no se olvidan, aunque te quede la idea. Dejo mis garabatos por casa, en la nevera... en cualquier sitio», señala.
Son las ideas, los momentos, las sensaciones que vive las que le dan pie para coger lápiz y papel y expresar esa sensación. Sara le recuerda que, en la presentación del libro en la Librería Piccolo, leyó el poema El puzle, inspirado en su sobrino Pablo y en su pericia en el encaje de cientos, miles de piezas. «Un hecho, una idea, cualquier situación me puede dar pie a escribir», significa.
A su juicio, no hay que dejar «la bola dentro» y lo más sano es «soltarla», que tenga su reflejo en la forma que se acomode a las preferencias de cada uno: en la cocina, en la pintura, en la artesanía, en las labores, en la literatura...
En agosto se celebrará una nueva edición de la Feria del Libro Expoesía en la capital y, en esta ocasión, la escritora, asidua al evento literario, estará en la otra parte, con su publicación en el mostrador. «Quería saber lo que se sentía estando al otro lado», reconoce.
Quiere saborear este «reto cumplido», comprobar el recorrido que tiene Un yo de agua. Y seguirá. «No quiero que pare, no se va a ir, puedo publicar o no, pero seguiré escribiendo». Las creaciones de Asunción Alcoceba también pueden descubrirse en su perfil de Twitter @asunalcoceba. «Los sueños hay que parirlos, pelearlos y vencerlos para vivirlos... Este es el mío: Un yo de agua (Poesía)» puede leerse.