Trump responde a China con nuevos aranceles

Agencias
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Washington anuncia una subida del 5% en la tributación de los productos orientales y ordena a sus empresas a abandonar el país asiático, tras la decisión de Pekín de aplicar nuevos impuestos adicionales a las importaciones de EEUU

Trump responde a China con nuevos aranceles - Foto: Brian Snyder

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado un aumento inminente de los aranceles para las importaciones procedentes de China, horas después de que el Gobierno chino anunciase una medida similar y en plena escalada de tensiones políticas y comerciales entre ambas potencias. 
"China no debería haber puesto nuevas tarifas a 75.000 millones de dólares de productos de Estados Unidos", ha señalado Trump en Twitter, en alusión a una medida que ha atribuido a razones políticas. En concreto, Pekín impondrá aranceles adicionales de entre el 5 y el 10% sobre 5.078 productos a partir del 1 de septiembre. 
Trump ha confirmado que ese mismo día, los bienes y productos chinos que hasta ahora estaban atados a un gravamen del 10% -valorados en "300.000 millones de dólares"- subirán hasta el 15%. Un mes más tarde, el 1 de octubre, a los bienes sujetos hasta ahora a un arancel del 25% -y que suman "250.000 millones de dólares"- se les aplicará el 30%. 
"Durante muchos años, China -y muchos otros países- se han aprovechado de Estados Unidos en comercio, robo de propiedad intelectual, y mucho más. Nuestro país ha perdido cientos de miles de millones de dólares cada año en favor de China", ha dicho Trump, quien no veía "un final a la vista" para este supuesto desequilibrio. 
Por este motivo, ha enmarcado las nuevas medidas dentro de un interés por lograr "un comercio equilibrado" y evitar "una gran carga para el contribuyente estadounidense". "Como presidente, no puedo dejar que esto ocurra", ha añadido en sus mensajes. 
Aemás, Trump escribió en la misma red social que "¡Esta es una GRAN oportunidad para Estados Unidos! No necesitamos a China y, francamente, estaríamos mucho mejor sin ella. La vasta cantidad de dinero obtenido y robado por China a Estados Unidos, año tras año, durante décadas, debe acabar y lo hará". Asimismo, el inquilino de la Casa Blanca, que desde que llegó a la Presidencia ha expresado en numerosas ocasiones su rechazo a la deslocalización de empresas, "ordenó" a las compañías nacionales que comiencen a evaluar "una alternativa" al país asiático para llevar a cabo su producción. "Por la presente, nuestras grandes empresas estadounidenses tienen órdenes de comenzar a buscar una alternativa a China, incluida la posibilidad de traer sus compañías de vuelta a CASA y elaborar su productos en EEUU", señaló.
Por último, el presidente Trump exigió a las principales empresas de mensajería del país -FedEx, Amazon, UPS y el Servicio Postal de EEUU- que comiencen a "localizar y rechazar" cualquier envío procedente de China que contenga fentanilo, un analgésico sintético 50 veces más potente que la heroína y que generalmente llega a EEUU desde el país asiático. "El fentanilo mata a 100.000 estadounidenses cada año. El presidente Xi (Jinping) dijo que esto iba a terminar, pero no fue así", lamentó.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) informaron a comienzos de agosto que las muertes por sobredosis de drogas de todo tipo parecen haber disminuido en EEUU en 2018 por primera vez en casi tres décadas, al dar cuenta de unas 68.000 muertes el año pasado comparado con más de 70.000 en 2017.

 

Caída de Wall Street

Debido al agravamiento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, Wall Street ha sufrido una seria caída bursátil.
El Dow Jones de Industriales, el principal indicador, restó 622,60 puntos, un 2,37%, y quedó en 25.630,52, en tanto que el S&P cayó un 2,59% y el Nasdaq, donde cotizan los grupos tecnológicos más importantes, se deslizó un 3%. 

 

Nuevos aranceles chinos

China cumplió hoy sus amenazas y anunció la imposición de aranceles a bienes de Estados Unidos por valor de 75.000 millones de dólares, como contramedida a las últimas tarifas estadounidenses, una nueva señal de que Washington y Pekín mantienen aún posiciones alejadas para resolver el conflicto.
Según anunció el Ministerio de Asuntos Exteriores chino, los aranceles comenzarán a aplicarse el 1 de septiembre, la misma fecha en la que entrarán en vigor las nuevas tasas de la potencia norteamericana a productos del gigante asiático por 300.000 millones de dólares anunciados por Trump.
La Comisión de Aranceles Aduaneros del Consejo de Estado precisó que, entre estos aranceles, se incluye la reanudación de tarifas adicionales del 25% o del 5% a los vehículos importados y componentes de fabricación estadounidense a partir del próximo 15 de diciembre.
La medida de Pekín trata, por tanto, de hacer sangre en el sector automovilístico estadounidense, clave para este país, que se suma a la medida tomada a principios de este mes de suspender las compras de productos agrícolas de EEUU después de que Trump les acusase de incumplir sus promesas de adquirir más.
De acuerdo con el comunicado de Exteriores, los aranceles de Trump han dado lugar a una "escalada sostenida de las fricciones económicas y comerciales" entre ambos países, "perjudicando en gran medida a los intereses de China y otros países, amenazando gravemente el sistema multilateral de comercio y el principio del libre comercio".
Asimismo, China asegura que estas medidas son una "respuesta forzada" al unilateralismo y el proteccionismo comercial de EEUU, y emplaza a Washington a que "coopere" para "llegar a una solución aceptable para ambos y de beneficio mutuo.
El comunicado también indica que ambas potencias deben construir activamente "un nuevo orden económico y comercial chino-estadounidense" que promueva conjuntamente "la reforma y la mejora del sistema multilateral de comercio tomando como premisa el respeto mutuo y la igualdad".
El Gobierno estadounidense advirtió el pasado 1 de agosto de la imposición de nuevos aranceles del 10% sobre importaciones chinas valoradas en 300.000 millones de dólares a partir del 1 de septiembre, a pesar de que las negociaciones comerciales entre los dos países siguen todavía en pie. Poco después, EEUU anunció que retrasaba hasta el 15 de diciembre parte de la subida de aranceles que entrarían en vigor.