El regreso truncado de Cristina Juarranz

S.Recio
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La piloto soriana ve cómo la temporada queda suspendida temporalmente cuando solo había disputado una carrera tras su regreso al motociclismo después de su maternidad

El regreso truncado de Cristina Juarranz - Foto: FERNANDO SOTOCA MORENO

Dos meses después de ser madre, Cristina Juarranz volvía a competir, era octubre de 2019 y participaba en la última prueba del Campeonato de España de Velocidad de Xerez, «fue un debut mucho mejor de lo esperado», reconoce la tricampeona nacional, «estuve luchando hasta el final por la victoria, con muchos adelantamientos». Ni siquiera notó el parón, «pensé que no aguantaría la carrera y al final se me hizo corta, de hecho mi última vuelta fue la más rápida».
Sorprendentemente cómoda, ‘Crispi’ disputaba y competía esa carrera, «tres segundos más lenta de lo que hacía antes», matiza. Toda una inyección de moral para preparar con más tiempo su asalto al cuarto entorchado nacional. 
Pretemporada. Tras esa primera toma de contacto llegaba el invierno. El objetivo de Cristina era realizar una buena preparación para recuperar su trono nacional, «ojalá se pudiese recuperar la forma física igual que la pierdes», confiesa, «cuesta mucho más y es ahora cuando estoy llegando a ese estado de forma que tenía antes del embarazo».
Este proceso lo ha completado con un entrenamiento en minimoto, «lo hago en una escuela con chavales que son unos cracks». Ese tipo de preparación es además «muy divertido, realizamos muchos adelantamientos y es un tipo de disciplina que además genera mucha expectación, mucha gente se acerca a vernos».
En cuanto a las sensaciones encima de su moto, aun recuerda esa primera toma de contacto, «tras el parón perdí esa sensación de velocidad, todo iba mucho más deprisa e incluso tenía un hormigueo en el estómago, como si estuviese en el parque de atracciones». Eso pasó rápidamente, «mi cuerpo y mi mente volvieron a recuperar esa velocidad». Llegaba así a la que era la primera prueba oficial de su nueva temporada. El lugar era el mismo, el circuito de Xerez.
buenas sensaciones. Era tan solo el Campeonato Interprovincial, pero para ‘Crispi’ se trataba de una cita clave para conocer su nivel, «conseguí ir solo un segundo por encima de mis tiempos de siempre». Lo hizo  «sin apenas haber entrenado en moto grande», recordamos que la suya es de 1.000 centímetros cúbicos. Incluso «estrenaba marca de neumáticos y apenas había podido ver la telemetría”. 
El debut indicaba que podía revalidar por cuarta vez el Campeonato de España pero entonces se decretaba el Estado de Alarma, «me ha dejado con la miel en los labios, tenía ganas de más, pero no se puede hacer nada,  hay que esperar que todo vuelva a la normalidad».
En cuanto a la situación del campeonato, «recibimos primero una notificación de que se celebraría a puerta cerrada pero poco después lo cancelaron». Hasta el momento se han aplazado dos pruebas del mes de abril y desde la federación dan ya alguna fecha posible, «se habla de finales de mayo y se podría iniciar el día 30 de ese mes en Cheste, aunque visto lo visto no se puede dar nada por seguro».
Ahora la soriana mantiene la forma vía videollamada, «los compañeros de equipo entrenamos todos los días la faceta física». Ellos por el momento no podrán ver a Iris, su hija, «ella ha crecido en los circuitos, e incluso se duerme con más facilidad con el ruido de motor» reconoce con una sonrisa.
Por el momento debe permanecer en su hogar, anhelando de nuevo escuchar ese rugir de su moto, ese vínculo con la velocidad que se ha roto por segunda vez en un año. Pero hay algo seguro, Cristina Juarranz volverá para intentar ser de nuevo la mejor del país.