TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Aburridos de aburrirse

Lo hicieron durante varias campañas consecutivas, pero en la 9/10 fue especialmente sangrante: el Barça ganó la Liga con 99 puntos y el Madrid fue segundo con 96. Entendiendo que entre ambos podían conseguir 220 puntos (pongamos, a lo bestia, 36 victorias cada uno y dos empates en sendos clásicos), llegaron a 195, una brutalidad, casi el 89% de lo jugado. El Barça concedió una sola derrota y apenas 24 goles encajados. El Madrid, sólo cuatro derrotas y tres empates pero 102 tantos a favor.

96 a 92, 91 a 100, 100 a 85, 94 a 92… esas fueron las puntuaciones de ambas bestias en los años posteriores. Pero de repente, el Madrid se aburrió de aburrirse: ganar tantos puntos con tanta superioridad, jugando con una 'unidad B' que le metía cinco al Granada o seis al Deportivo, no le motivaba. Y se durmió: en las dos últimas campañas, ha sumado 76 y 68 puntos: apenas un 63% de los puntos en juego. Ha perdido en segundo escalón liguero en beneficio del Atleti. Y aunque no podemos decir que se divierta más, ni el gran público ni el propio equipo sabe, como sí sabía en la última década, que nueve de cada diez veces la moneda salía de cara.

El Barça no se ha descabalgado hasta la fecha. Pero, ¿y si es éste el año? ¿Si por puro contagio -son los rivales los que te hacen mejor de lo que eres- ha caído en el aburrimiento? Sin entrar en un clarísimo condicionante deportivo (si haces un equipo en torno a Messi y Messi no está, no tienes equipo: fallo técnico garrafal), el ánimo de un vestuario acostumbrado a ganar Ligas por inercia puede resquebrajarse. Ni el mejor psicólogo deportivo es capaz de tener en tensión a una plantilla durante tanto tiempo: campeón en siete de las últimas diez Ligas, subcampeón las otras tres. Tal vez no sea culpa ni de Valverde ni de nadie en concreto, sino del paso del tiempo…


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