CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Isabel Ayuso se presenta como nueva presidenta

Mal día para Isabel Ayuso, si fuera supersticiosa, para presentar su programa de gobierno como nueva presidenta regional, aunque no lo será hasta que este miércoles le den su voto Ciudadanos y Vox. Está segura de que va a tenerlos. Su trabajo le ha costado, más de dos meses de negociaciones que ha llevado personalmente; pero al finalizar su discurso de investidura ni Vox ni Cs anunciaron su apoyo incondicional. Monasterio declaró que espera la réplica, Ciudadanos ha reiterado que si Ayuso es imputada por la supuesta contratación irregular de una empresa dedicada a beneficiar la presencia de Esperanza Aguirre en internet, le retiraría su apoyo. Así que la cosa está en veremos, pero la balanza muy inclinada para que Ayuso se convierta en presidenta del gobierno de Madrid, la comunidad que tradicionalmente fue, junto a Valencia y Galicia, la joya de la corona popular. Se perdió Valencia, y Madrid ha costado conservarla. Porque se conserva, a no ser que en el último minuto de este miércoles se tuerzan las cosas.

Ayuso se ha hecho un nombre en poco tiempo, y conociéndola se puede apostar a que va a dar que hablar. Esa mujer que llegó a la política de la mano de Casado, que parecía poquita cosa y que en su debut como candidata cometió torpezas en alguna declaración, ha pasado teres meses estudiando y negociando. A la par. Se ha reunido con Leguina, Gallardón, Esperanza y Cifuentes, aunque no con Nacho González ni con Garrido, que se pasó a Ciudadanos a las dos horas de firmar su acta como eurodiputado del PP. También se ha reunido con Lucía Figar, que hizo la gran renovación de la Educación en Madrid, como se reunió Ayuso con autoridades de Finlandia, el país puntero en Educación, una de las obsesiones de Ayuso. Como la Sanidad, como la bajada de impuestos, como la “tolerancia cero” a la corrupción, como la igualdad sin demonizar al hombre. Y como la política liberal en lo económico.

Sus adversarios afirman que ese programa, tan ambicioso, es de imposible cumplimiento, pero Isabel Ayudo confía en su capacidad y en la del equipo que ya tiene en mente. Y confía también en que podrá captar importantes inversiones para Madrid, la comunidad que más ha crecido en los últimos años, con un enorme potencial, como ella dice, cuando España está paralizada desde hace un año.

No da importancia a la espada de Damocles que pende sobre su cabeza por la posible imputación, asume que ha cometido algún error de campaña, pero cree también que ha recibido un trato machista por parte de algunos medios de comunicación. No es la clásica militante que se ha dejado llevar por las circunstancias, se marchó de España cuando le vinieron mal dadas en lugar de buscar un hombro en el que llorar.

Hace seis meses era una desconocida de la que destacaban que era pareja de un peluquero. Ya nadie hace bromas. Imposible prever si será o no una buena presidenta de Madrid, pero al menos nadie pone en duda que le ha echado valor, energía, esfuerzo y codos a la tarea que tenía por delante.


Las más vistas

Opinión

El Burgo envenenado

En los pueblos de Soria no sólo se heredan las casas y las tierras, también las viejas rencillas que tardan en curar