Óscar Gálvez

Periodista. Director editorial Castilla y León Promecal


A vencer el aislamiento

Madrid, nueve de la mañana del 26 de febrero. El Hotel Palace daba la bienvenida a casi medio millar de invitados procedentes de Castilla y León, Galicia y Asturias a uno de los habituales desayunos informativos que se celebran en la capital de España en los que políticos, empresarios y otros líderes sociales disponen de una hora para vender su libro en Madrid. En este caso, eran los presidentes de las comunidades autónomas de Castilla y León (Juan Vicente Herrera), Asturias (Javier Fernández) y Galicia (Alberto Núñez Feijóo) los encargados de convencer a un amplio auditorio de periodistas, políticos y empresarios afincados en Madrid de la necesidad de desarrollar en el menor plazo de tiempo el corredor de transporte que debe afianzar el futuro del noroeste español. El famoso eje Atlántico del que tantos años se lleva hablando en comunidades como la nuestra lograba colarse por una hora en el foro madrileño, a escasos cien metros del Congreso de los Diputados 

La foto de Herrera, Fernández y Feijóo juntos reconforta. Les une una causa que es más fuerte e importante para el interés general que las discrepancias ideológicas y políticas que puedan existir entre ellos tratándose de líderes de partidos diferentes. Cierto es que pese a ser del PP y del PSOE tampoco hay que perder de vista que el presidente asturiano es tan poco fan de Pedro Sánchez como sus dos compañeros de atril, lo que ya casi es en sí mismo un factor que predispone a fraternizar entre sí. Y se notaba también quién de los tres estaba de salida, quién diciendo lo que le daba la gana -con 'palos' a los suyos- y quién tenía activado el modo campaña electoral. Apuesten sin miedo, que aciertan. Pero por encima de todo eso lo verdaderamente relevante es, en efecto, la foto de los tres. Y aunque no es la primera, porque llevan ya varias reuniones y protocolos firmados, es bueno constatar que aún queda algo de la auténtica esencia de la política entre nosotros, que no todo es agresividad verbal y discrepancias insalvables. 

Herrera, Fernández y Feijóo han demostrado que es posible sumar fuerzas para el interés general desde posiciones ideológicas diferentes. Herrera, por ejemplo, también se ha reunido en los últimos meses con otros presidentes autonómicos del PSOE (Aragón, Asturias y Castilla-La Mancha) que sufren el problema de la despoblación para intentar encontrar puntos de acuerdo que refuercen una actuación conjunta ante los gobiernos de España y Europa. Sea quien sea el próximo presidente de Castilla y León, deberá tomar nota de la capacidad de interlocución de Herrera con homólogos de distinto signo político. Si se trata del socialista Luis Tudanca, al menos ya ha celebrado este invierno una ronda de contactos con los presidentes socialistas. Algo es algo. En el caso de Alfonso Fernández Mañueco, no hay constancia de citas ni siquiera con los suyos. Pero en cualquier caso, que se impongan el objetivo de huir del aislamiento en el que la Comunidad ha permanecido durante muchos años, con la excepción de los últimos 'arreones' de Herrera.