CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Empieza la fiesta (oficialmente)

Esta noche comienza oficialmente la campaña electoral. Llevamos dos meses en campaña,  pero solo ahora se podrá pedir el voto, colocar vallas y carteles con los rostros de los candidatos y los lemas de los partidos, e insertar publicidad en los medios de comunicación. Habrá debates electorales, aunque Pedro Sánchez se ha negado  al cara a cara con Pablo Iglesias. Sería ir en contra de su estrategia, que consiste en ningunear al candidato que podría arrebatarle el sillón monclovita; prefiere mencionar  mañana tarde y noche de Vox aunque sea para mal, porque el fracaso o éxito del PP está supeditado al éxito o el fracaso del partido de Santiago Abascal.
Los expertos han dicho siempre que la campaña electoral apenas mueve el 2 o el 3 por ciento del voto, que la mayoría de los ciudadanos tienen su decisión tomada aunque no quieran confesarlo. Sin embargo esos mismos expertos aseguran  que en esta ocasión la campaña va a ser clave para determinar el resultado final. Y dicen más: que hasta el último momento se va a producir variaciones de voto. Así que, esta vez sí, los candidatos ya pueden estar atentos a no cometer errores -sobre todo Casado-,  transmitir mensajes positivos,  presentarse inteligentemente como la mejor opción y poner en cuestión los programas de sus adversarios.
Los sondeos se empecinan en señalar a Pedro Sánchez como el único candidato que podrá formar gobierno, pero Casado se resiste a aceptarlo y va a poner en el asador más carne de la que ya ha puesto para salirse con la suya, que es recuperar los millones de votos que supuestamente se le van a Vox. Es lo que quiere impedir Sánchez provocando que no haya día sin que se mencione a Vox. Podemos anda de capa caída y debe ser cosa asumida por sus propios dirigentes, a los que no se ve precisamente exultantes; sobre todo en el caso de Pablo Iglesias, que transmite un estado de ánimo que hace pensar que piensa más en la retirada que en seguir al frente de Podemos. Rivera por su parte recorre España insistiendo, incluso sin que se le pregunte, que jamás pactará con Pedro Sánchez, al que no pierde oportunidad de poner de vuelta y media. Y si no se le presenta la oportunidad, él mismo la busca.
El CIS ha entrado en campaña como elefante en cacharrería. Tanto, que el propio Tezanos ha declarado que ni él mismo cree que se vayan a producir los resultados que prevé el instituto que dirige.  Una manera de reconocer que tienen razón los que le acusan de inducir  adhesiones al Psoe apuntando un exagerado incremento del voto que tiente a los indecisos: a todo el mundo le gusta jugar la carta ganadora.
Comienza la carrera para llegar el primero a la meta el 28 de abril. Parece que nadie duda de que ganará Sánchez… pero de estas dos semanas depende que, incluso ganando, pueda gobernar.