Reapertura de la 'nueva' ermita del Cañón del Río Lobos

EDS
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Desde mediados del siglo XIX no se realizaba en el templo de San Bartolomé una intervención de gran envergadura como esta

La ermita de San Bartolomé de Ucero, enclavada en el corazón del Cañón del Río Lobos, está ya abierta a los fieles y turistas después de unas profundas obras de rehabilitación. Hace más de un siglo que no se realizaba una obra de esta envergadura, desde 1850, cuando se llevó a cabo una intervención también importante con la sustitución del suelo y la colocación de pavimento de piedra.
El coste de los trabajos ha ascendido a unos 115.000 euros, que afronta en un primer momento la parroquia con el dinero que se obtiene por el cobro de la entrada al edificio. Alrededor de 13.000 personas pasan anualmente por el templo y abonan una colaboración de un euro.
Después de esta intervención, la ermita abrirá al turismo con la normalidad de otras temporadas estivales. Se podrá visitar los dos primeros fines de semana de junio y permanecerá cerrada los dos últimos para ultimar algunos detalles de los trabajos. Precisamente este mismo fin de semana se celebrará una boda en el templo del Cañón. Los meses de julio y agosto, San Bartolo abrirá de martes a domingo y en septiembre y octubre solo sábado y domingo.

Reapertura de la ‘nueva’ ermita del Cañón del Río Lobos
Reapertura de la ‘nueva’ ermita del Cañón del Río Lobos - Foto:
En la parte exterior se ha retejado toda la cubierta de la ermita que estaba movida por el viento y los pájaros y donde habían crecido hierbas con la acumulación de arenillas que provocaban alguna gotera. Se han limpiado las canales y pegado las tejas con espuma para evitar problemas.
Toda la portada ha sido restaurada, puesto que estaba muy deteriorada tanto por la meteorología como por los amigos de lo ajeno que habían ido sustrayendo columnas y partes de la piedra que ahora han sido restauradas o sustituidas. También se han eliminado suciedades y líquenes y se ha consolidado la portada.
interior. En el interior la obra ha afectado al pavimento, las paredes, el ábside, la iluminación y las ventanas. Lo primero que se ha realizado ha sido un saneamiento, puesto que en la parte de atrás de la ermita se producían filtraciones al estar cimentada sobre la roca. En esa zona, el pavimento anterior estaba desgastado porque la humedad se iba comiendo el barro por lo que se ha levantado todo el suelo y ahondado unos 40 centímetros, siempre con el preceptivo seguimiento arqueológico que exige el edificio al ser un monumento declarado como Bien de Interés Cultural (BIC).
Reapertura de la ‘nueva’ ermita del Cañón del Río Lobos
Reapertura de la ‘nueva’ ermita del Cañón del Río Lobos - Foto:
Durante la obra no han aparecido elementos relevantes pese a la expectación que genera el templo; tan solo se han encontrado unos trozos de botijo sin importancia, una moneda, unos huesos que parecen de un aborto y fragmentos de unas telas. Los hallazgos se han trasladado al Museo Numantino para su estudio y conservación.
Con el horadado del suelo apareció también parte del suelo antiguo: en la zona central unas losas de piedra y en una de las capillas unas losetas de cerámica anteriores a la última cubierta. El suelo de piedra se ha respetado y documentado tal y como estaba y encima se ha colocado la pavimentación actual con losas de piedra caliza de Silos y unos paños de barro cocido de forma manual como los que había anteriormente.
De la capilla del Cristo se ha retirado el retablo ya que estaba deteriorado y corría peligro de desplomarse sobre los fieles. En la capilla de la Virgen se ha cambiado de posición el altar. En lugar de estar enfrente del óculo, ahora se ha quedado en un lateral para así dejar despejado el enterramiento que allí se ubica y respetar la simetría con la otra capilla. El retablo del altar mayor también se ha eliminado de tal manera que el ábside queda despejado, se vuelve así a los orígenes (siempre con la autorización de la Junta de Castilla y León). Para completar la obra se ha llevado a cabo una iluminación de la nave central, de las capillas y del ábside.