SOPA DE GUINDILLAS

José Luis Bravo

Periodista


De cromos y alcaldías

Si usted, que me lee, tiene cincuenta años o más, recordará aquellas entrañables escenas que vivíamos a la puerta de las ‘Menchas’, librería de la capital, conocida después  como Millán de Pereda, en las que nos concentrábamos los críos a cambiar los cromos repes por otros que no teníamos y completar así el último álbum de moda. Al final siempre pasaba lo mismo, solían faltar dos o tres que eran los más buscados y el afortunado que los lograba en alguno de aquellos sobrecitos en los que invertíamos nuestra siempre escasa paga semanal, podía pedir por él todo lo que quisiera, siempre en cromos claro, aunque hay quien incluso aportaba alguna peseta.         
De aquella práctica nace la expresión ‘cambio de cromos’ que tanto escuchamos estos días aplicada a los pactos entre partidos para conformar los gobiernos locales y regionales. Soria, como es lógico, no es ajena a esta práctica y quizá más que nunca tras las pasadas elecciones locales. Sin embargo estoy detectando que los planteamientos para esas compensaciones de focos de poder entre los diferentes partidos, van a tener que contar con la variable de los intereses locales. Recordamos que se vota, sobre todo, a personas aunque figuren en una candidatura con las siglas que sean y, así las cosas, no extraña que el secretario general del PSOE, Luis Rey, reconozca que no hay pacto, o coalición, ilegítimo o contra natura, y que en cada pueblo se respetarán sus decisiones a este respecto. Tampoco la presidenta popular se cierra a esta posibilidad de tal manera que aún queda tiempo hasta el 15 de junio para especular con alcaldías e incluso la presidencia de la Diputación pero claro, pensemos en lo que  ocurriría si el PP apoya en el Burgo al candidato del PSOE y queda  fuera  Pardo de la PPSO, ¿dejaría este partido gobernar a los populares en Covaleda?, ¿daría su visto bueno al gobierno de Rey en la Diputación Provincial? Todo parece indicar que no, pero también se complicaría un posible pacto tripartito con Ciudadanos para desalojar a los socialistas de la institución provincial que, por otra parte, estaría muy lastrado por la personalidad de los que se apuntan como posibles diputados del partido sorianista. Imaginemos que son De Miguel por Almazán, Pardo por El Burgo y Ascensión Pérez o María Jesús Ruiz por Soria. ¿Cómo encajaría un gobierno con el PP  a políticos tan enfrentados hace dos días con las siglas de Yolanda de Gregorio y Jesús Peregrina?
Persisten por lo tanto las intrigas debido a las múltiples variables que manejamos. Bien pensado, aquello de los cambios de cromos era más sencillo cuando éramos críos. Al fin y al cabo sólo había dos partes en el trato y ambas salían ganando.