Rechazo a un legado

Ana Pilar Latorre
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Rechazo a un legado - Foto: Rosa Blanco

Aunque todavía son muchas las herencias a las que se renuncia por motivos económicos, parece que tienden a ser menos en Soria

Heredar ha pasado a ser para muchos sorianos un quebradero de cabeza. La crisis económica y la elevada carga fiscal que soportan las herencias son razones para renunciar, ya que se debe asumir tanto el ‘activo’, que es el valor de los bienes y derechos; como el ‘pasivo’, que son las deudas a las que se tiene que responder con el propio patrimonio. 
Muchas familias encuentran auténticas dificultades a la hora de afrontar el pago de la deuda y también del impuesto de sucesiones, sobre todo si son herencias de parientes lejanos o extraños, casos en los que hay menor bonificación que para los de familiares directos. En el impuesto se sucesiones hay una tremenda desigualdad en el territorio nacional y Castilla y León es una de las comunidades en las que es más costoso. Ahora, en época electoral, este impuesto centra promesas de muchos de los candidatos...
Las renuncias siguen aumentando y en Castilla yLeón se rechaza una de cada diez herencias. En Soria, José Manuel Benítez, de la Notaría Delgado y Benítez, apunta que en 2018 ha cambiado la tónica, con un 25-30% menos de renuncias. Pero cree que «no es significativo ni extrapolable», ya que se ha podido dar que hayan fallecido menos personas con deudas. Los rechazos, concreta, «tienen mucha relación con deudas hipotecarias del fallecido o con herencias en las que el ‘activo’ es mínimo o el ‘pasivo’ supera al activo». En la notaría de Amaya Martínez Nieto se firmaron en 2018 un total de 25 renuncias, un número similar al de 2017, y en lo que va de año llevan 7. En Ágreda, la notaria Ana Ruiz Higes, sostiene que se firman «muy pocas. Una al año». Por su parte, Clara Sánchez Tenajas, de la notaría de San Leonardo, afirma que desde que inició su actividad en octubre no ha firmado ningún documento de este tipo, anque sí que muchas personas se han interesado en esta posibilidad. 
pasos. La renuncia no es algo complicado, pero los interesados deben asesorarse bien para no trasladar el problema a otras personas. Se aconseja emplear la figura del ‘beneficio inventario’, regulada en 2015, aunque supone más trámites y costes. Desde el Consejo General del Notariado indican que la renuncia a la herencia solo se puede realizar una vez fallecido el testador, además de formalizarse en escritura pública ante notario. Hay que tener en cuenta que las consecuencias fiscales varían en función de si la renuncia se hace en favor de otra persona o no y de si se hace antes o después de prescribir el Impuesto de Sucesiones. Hay multitud de supuestos en el caso de rechazar una herencia, dependiendo de si existen uno o varios herederos, y de si la renuncia la lleva a cabo uno o todos ellos. Si uno de los herederos renuncia a su parte, excepto que el causante hubiera establecido una cláusula de sustitución en su testamento para tal situación, esta se reparte entre los que aceptan. 
La complejidad surge cuando los herederos de primera línea de sucesión renuncian y, como la herencia no desaparece, concurrirían las sucesivas líneas de herederos establecidos por la ley para la sucesión sin testamento, es decir, hijos de los herederos, nietos o ulteriores descendientes, ascendientes, si los hubiera, hermanos, sobrinos o primos del fallecido. Si todos renuncian, correspondería al Estado, según el Régimen del Código Civil, o a la comunidad autónoma o diputación, según regímenes civiles especiales. 
En todos estos casos, la ley dispone que las administraciones reciben la herencia «a beneficio de inventario», por lo que solo desponden de las deudas y demás cargas de la herencia hasta donde alcanzan los bienes incluidos en ellas. A esta misma figura se pueden acoger también voluntariamente cualquiera de los herederos en las fases previas. 
Con la aceptación de una herencia a ‘beneficio de inventario’ se evita la confusión de los patrimonios del causante y del heredero, de manera que solo se responderá de las deudas de la herencia con los bienes que por ella reciba y, en consecuencia, los bienes particulares del heredero no quedan afectados ni comprometidos por las deudas del fallecido. Hacienda recibió en 2017 dos herencias de Soria por valor de 1,77 millones de euros y en 2018 una herencia sin valor.