Fernando Orte


Soria, tierra de cine

Tras dos semanas de proyecciones, el Certamen Internacional de Soria llega al ‘The end’. Este domingo se despide la XXI edición. Tiempo habrá para que sus organizadores hagan balance pero, cifras aparte, creo que todos los sorianos deben estar orgullosos de que su ciudad apueste por un evento de estas características. Desde que vine a Soria he podido comprobar con gran alegría que pequeño también puede ser sinónimo de culto, que el número de habitantes no va ligado a la grandeza cultural de una urbe. Un festival de cine entretiene al espectador, pero también le hace reflexionar; agudiza nuestro nivel de crítica, algo importante en los tiempos que corren. El de Soria, además, apuesta por la cantera: primero por el mundo del corto en sí que, casi siempre, es donde se estrenan los cineastas y realizadores; y segundo, porque da las herramientas y el espacio para grabar y pasar creaciones audiovisuales como las surgidas en el ‘Kino Soria Rueda’. No menos importante es que fomente el rodaje de obras en la provincia.
¿Te imaginas una superproducción del nivel de Juego de Tronos pero con la Guerra Numantina como hilo conductor? Yo sí, la visualizo en mi mente desde que visité el poblado de Garray y me contaron lo que allí aconteció con los romanos.  Tenemos Historia y unos emplazamientos arqueológicos, naturales y arquitectónicos de excepción, tal y como demuestra el hecho de haber acogido parte del rodaje de ‘El Cid’. Incluso la tranquilidad que supone una densidad demográfica como la de Laponia, que puede ser un plus para hacer de Soria una tierra de cine y que el cine haga del turismo una industria aún más pujante. Ejemplos no faltan: Irlanda, Islandia, Italia… Países que ofrecen unos incentivos fiscales que bien podría implementar el Gobierno de España en zonas despobladas y con tanto que ofrecer como Soria, en lugar de plantear ocurrencias como la creación de ministerios que no conducen a nada



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