TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


No pasó nada

¿Vieron el Clásico? Otra vez, más ruido que nueces. Nos ha pasado toda la vida y seguimos cayendo en la trampa, asomándonos al partido como si estuviésemos ante una reedición futbolero-modernuki de la Venus de Samotracia o una performance 2.0 de alguna pieza de Calderón de la Barca. Y no, sigue siendo fútbol y hay tantos nervios detrás y tanto respeto que la cosa acaba en filfa. ¿Reconocen esa sensación de salir del cine decepcionados porque fueron demasiados los que les hablaron de la película como de una obra de arte y las expectativas eran demasiado altas? Pues eso…

Total, que Valverde siguió a lo mismo (como el entrenador del equipo de baloncesto de El Príncipe de Bel-Air: «Ante la duda, pasársela a Will», pero digan Messi donde pone Will) y Zidane a su bola: ninguno de los dos entrenadores logró esta vez escapar de esa idea de que fueron contratados porque pasaban por ahí y no había nadie mejor y los resultados los fueron manteniendo. Flojo en lo táctico, exigente en lo físico (los Clásicos, eso sí, solo son aptos para ellos dos: si entra otro equipo sale a patadas) y dejando muy pocas conclusiones, o demasiadas, con tantos puntos por delante.

Ramos volvió a tener sus dos despistes reglamentarios, pero (como Piqué) demostró que le va la marcha, Benzema fue Benzema (¿Cómo pudo fallar ésa?) y Suárez, Suárez (¿Cómo pudo meterla?). Modric sigue teniendo magia aunque la reparte con cuentagotas, Busquets oficio, Hazard tendrá algo pero todavía no lo sabemos, más o menos como Griezmann, Bale si le apetece, De Jong cuando se suelte, Kroos si le dejan… y por supuesto, Messi es el que lo cambia todo cuando aparece.

Lo más importante del Clásico del sábado, de todas formas, es que no sucedió absolutamente nada en las gradas. Pero nada de nada.



Las más vistas

Opinión

De x Tes: Soria

Soria y Burgos podrán competir en dónde hace más frío, en si está más buena la morcilla que el torreno, pero, demostrarles que en Balonmano somos los mejores sin discusión