Aires flamencos en Almazán

Ana Pilar Latorre
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La gran afición a las sevillanas y al flamenco llevó a crear en 2015 en Almazán una asociación que imparte clases a niños y mayores y que organiza el festival de fin de curso y el espectáculo de este verano

Aires flamencos en Almazán - Foto: Javier Ródenas Pipó

La afición por las sevillanas y el flamenco en Almazán y pueblos de alrededor -como Tardelcuende y Matamala- llevó a crear en 2015 una asociación específica cuyo objetivo principal es la organización de clases de aprendizaje con una profesora formada en la materia, así como las actuaciones de final de curso y del espectáculo flamenco que se celebra este sábado a las 21 horas en la plaza Mayor.  Así que esta semana han sido días de intenso trabajo y de muchos ensayos para los 65 alumnos, entre niños y mayores, de las clases que se imparten en las aulas del Matadero. Victoria Rodríguez, con formación en danza española y ballet clásico, es la responsable de estos grupos, concretamente cuatro: uno de niños y tres de adultos (flamenco de iniciación y avanzado y sevillanas). Sigue habiendo una gran afición, comenta la profesora, que se desplaza los viernes y sábados de Madrid a Almazán, pero que esta semana ha estado todos los días para preparar la actuación. «Los niños ‘tiran’ fuerte», añade haciendo referencia a que tiene un grupo infantil numeroso. Para ella, «las clases de sevillanas y flamenco aportan diversión y salir de la rutina»; y es importante contar con una profesora con formación académica, porque se aprende mucho más e incluso se enseña ballet. «Más que una asociación es una escuela que funciona muy bien», señala poco antes de comenzar una de las clases en el espacio del antiguo matadero, que se va acondicionando poco a poco.  
piezas alegres. En la actuación del domingo se podrán contemplar originales bailes de flamenco, de folklore granadino y La Reja, por parte de las niñas. También se bailarán sevillanas, fandangos, tangos y alegrías. «En Almazán a los que les gusta el flamenco se decantan por las piezas más alegres, entre las que no se incluyen los palos serios; y a los rocieros les gustan las sevillanas. Al grupo de niñas les gusta todo, sevillanas, flamenco e incluso hacen ballet», explica la responsable haciendo referencia a que es una materia muy versátil. 
Lo que también está intentando ahora la escuela es crear un vestuario común para las actuaciones, aunque la profesora explica que los aficionados tienen ya su traje de feria. El domingo tendrán la oportunidad de exhibir su arte y gracia. Es el trabajo realizado durante todo el año.