La gasolinera de Gonzalo Ruiz echa el cierre

Ana Pilar Latorre
-

La estación de estilo historicista que lleva por nombre Los Linajes es la más antigua de Soria capital, ya que se edificó en 1947, y la última del grupo Repsol en la ciudad

La gasolinera de Gonzalo Ruiz echa el cierre - Foto: """""""""""""""Eugenio Gutierrez Martinez.

La gasolinera de Los Linajes o de Gonzalo Ruiz, ubicada en el centro de la ciudad (esquina avenida de Navarra y la calle Fueros) y que trabajaba con el grupo Repsol (la última, por lo que la más próxima estaría ahora en Cadosa), echó el cierre esta misma semana. Los trabajadores recibieron el aviso por parte de la empresa Gonzalo Ruiz e Hijos el pasado sábado y el lunes ya no abrió sus puertas el establecimiento de repostaje, que incluye tienda de periódicos y alimentación. 
No se sabe si los herederos del empresario Gonzalo Ruiz Pedroviejo habrían vendido este edificio, pero el grupo Buquerín, que gestiona otras gasolineras de la ciudad y al que muchas fuentes apuntaban como posible comprador, negó la operación, aunque sí admitió que hace unos meses hubo negociaciones. «Si la hubiéramos comprado no la hubiéramos cerrado», explicaba este jueves el gerente de la citada firma, César Buquerín. Consultando a otros grupos que gestionan gasolineras, también negaron su compra. Eso explicaría el cierre de esta instalación, en pleno centro de la ciudad, esta misma semana, sin esperar a finales de año.
La gasolinera es un edificio simbólico de la ciudad y un elemento fundamental del patrimonio inmobiliario que dejó a sus herederos el empresario soriano. La Asociación de Amigos del Museo Numantino ha escrito sobre esta instalación de estilo historicista (las de este tipo comenzaron a construirse en las ciudades sobre 1930), cuya licencia de construcción fue aprobada en pleno municipal el 14 de agosto de 1947, después de que el empresario lograra autorización por CAMPSA. Soria Patrimonio apunta que fue diseñada por el arquitecto aragonés José Luis Navarro Anguela en un proyecto que incluyó un edificio «con las formas compositivas racionalistas pero que se volcó sobre los repertorios formales eclécticos que hicieron del resultado una pieza singular». El cuerpo principal se adaptó al ángulo de la parcela, del que se desplegó una cubierta aterrazada y amplia marquesina curva sobre columnas dóricas. En el remate superior, un gablete neorenacentista con los Doce Linajes de Soria.