Una epidemia silenciosa

SPC
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Las enfermedades de transmisión sexual afectan a un millón de personas cada día en el mundo, pacientes que en, muchas ocasiones, no acuden al médico para recibir tratamiento porque les da vergüenza

Una epidemia silenciosa - Foto: Catherine Lane

Las enfermedades sexualmente transmisibles -gonorrea, sífilis, clamidia y tricomoniasis- son una epidemia silenciosa a la vez que peligrosa, con un millón de nuevos casos cada día en el mundo y una de cada 25 personas infectadas con al menos una de ellas, según alertó hace unos días la Organización Mundial de la Salud (OMS), que presentó este balance como resultado de una recogida y análisis de datos que se centran en personas entre 15 y 49 años en todas las regiones del mundo, ninguna de las cuales muestra una disminución de estas alteraciones de graves consecuencias si no son curadas.
Una de las dificultades para ello es que una gran parte de los 376 millones de infectados ignoran que lo están por la ausencia de síntomas o porque estos son leves, lo que no impide que transmitan esas enfermedades a sus parejas sexuales. Otro aspecto que juega en contra del diagnóstico es la vergüenza y el estigma que generan. «Las enfermedades transmisibles sexualmente (ETS) están en todos los sitios y son más comunes de lo que pensamos, pero no reciben la suficiente atención y se sigue estigmatizando a la gente que las sufre», apuntó la experta del Departamento de Salud Reproductiva de la OMS, Teodora Wi. «Necesitamos hablar abiertamente de ellas y no ponerlas bajo la alfombra y pretender que no existan», agrega.
Los dermatólogos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) también alertan del vertiginoso aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS), que se han «disparado» en todo el mundo porque «la población, como ha perdido el miedo al VIH, ya no usa preservativo».
Así lo manifiesta la coordinadora del Grupo de ITS, quien agrega que desde 2013 alteraciones como sífilis, gonorrea y clamidia se han incrementado en un 76, 67 y 22 por ciento, respectivamente, en Europa. «Es fundamental que la sociedad sepa que estas infecciones pueden pasar desapercibidas, ya que muchas de ellas no presentan síntomas», incidió.