Los notarios amplían su actividad un 34 por ciento

Santiago González
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La incorporación de competencias en la Ley de Jurisdicción Voluntaria ha liberado de trabajo a los juzgados y ha aumentado en más de 3.000 los actos celebrados en las casi 180 notarías de la Comunidad

Un notario firma un documento en su despacho. - Foto: Oscar Navarro

Los notarios castellanos y leoneses han incrementado su actividad un 34 por ciento durante los tres primeros años de funcionamiento de la Ley de Jurisdicción Voluntaria, que amplió las materias sobre las que tienen competencias estos profesionales. Tras su entrada en vigor en julio de 2015, los actos vinculados a expedientes de familia y derecho sucesorio, principalmente, suman cerca de 4.000 intervenciones de los notarios en la Comunidad.
Desde el primer año completo del funcionamiento de la mencionada ley, en la que ya pasaron de un millar los actos relativos a herencias o celebración de matrimonio y separación, entre otros, han ido creciendo hasta los cerca de 1.500 contabilizados al finalizar el pasado ejercicio. Y seguirán subiendo en los próximos años, según intuye José Ángel Tahoces, decano del Colegio Notarial de Castilla y León.
«Ahora son muchos los expedienes que se pueden tramitar en una notaría y que anteriormente llevaban los juzgados aunque no había realmente conflicto al no estar sometidos a contradicción», explica Tahoces.
Tal vez los procedimientos que más incidencia han tenido son los que inciden en el ámbito sucesorio, principalmente declaraciones de heredero abintestato (sucesores familiares de una persona que ha fallecido sin haber dejado testamento), que suman casi una tercera parte de la actividad notarial relacionada con la jurisdicción voluntaria. «Hasta 2015 los notarios solo podían tramitar las declaraciones con herederos de familiares directos, mientras que ahora se pueden realizar todas, también las colaterales», incide el decano.
Otra de las tareas que suman más de una cuarta parte de los procedimientos de los notarios castellanos y leoneses son los expedientes de dominio (necesarios para incorporar por primera vez una finca o inmueble al Registro de la Propiedad), atribuidos a estos profesionales tras una modificación de la ley hipotecaria.
bodas y divorcios. Tahoces destaca también el ámbito familiar como otro de los que ocupan gran parte del trabajo de las notarías castellanas y leonesas. Algo más de un tercio de las actividades incorporadas con la jurisdicción voluntaria están relacionadas con los expedientes de celebración de matrimonio y de separación o divorcio, que no han parado de crecer en los últimos años y que seguirán haciéndolo en los próximos, según cree el decano. Tahoces, no obstante, se queja de que aún no se pueda realizar desde la notaría el expediente matrimonial, que trata de acreditar que no existen obstáculos ni impedimentos para que los contrayentes se casen, por la falta de conexión telemática con los registros civiles para obtener la documentación necesaria. «La ley ya lo contempla, pero se ha ido prorrogando su implantación la falta de digitalización de los registros y las conexiones online», destaca.
En todo caso, las nuevas competencias adquiridas en los últimos años por los notarios en materia de jurisdicción voluntaria supone una desjudicialización de asuntos no sometidos a litigio entre dos partes, así como una mayor rapidez en la tramitación de numerosos expedientes sin perder las garantías legales y la imparcialidad de los profesionales, comenta Tahoces sobre los beneficios para los ciudadanos de esta asunción de competencias.
El decano insiste en que esta asignación de procedimientos que se pueden tramitar desde las notarías significa que existe una «confianza» desde el poder legislativo, la administración y la sociedad. Además explica que tampoco el hecho de tener que acudir a un notario supone un coste excesivo. «Los aranceles están en función de lo que se trate, pero si los expedientes no tienen contenido económico no es caro el precio y si lo tiene pues va en función de la cantidad», concreta.
En todo caso, Tahoces recuerda que las notarías aconsejan, informan y asesoran de forma gratuita a los ciudadanos y «no está mal hacerlo antes de cualquier operación que sea de nuestra competencia».