ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista. Editor de informativos de RTVCyL


Por si acaso

Al Rey le han perdonado la vida los dirigentes de Podemos después de su mensaje de Nochebuena. Ahora dicen que Don Felipe tuvo el martes ‘mejor olfato político’ que tras el 1-O. El PSOE espera que la Abogacía del Estado ayude a Adriana Lastra en sus negociaciones con Gabriel Rufián y evacue un informe afín a sus intereses. Ya dijo Sánchez en campaña que la Fiscalía General está para lo que mande Moncloa. Fue sincero entonces, aunque hubiese sido más honrado recordar que la Fiscalía y la Abogacía están a lo que ordene Ferraz. Los planes de Pedro para ser investido antes de que terminen las fiestas se han torcido. Ahora parece que habrá que esperar hasta enero. En las dos últimas semanas, una vez conocida la sentencia del tribunal de Luxemburgo sobre la inmunidad de Junqueras, la política se ha puesto en manos de los abogados del Estado. Tanto independentistas como socialistas piden un gesto a los letrados del Reino. Y estos deben andar buscando algún voluntario que sea capaz de poner los intereses de un partido por delante de los intereses de un Estado.

La política española se han instalado en el por si acaso. En el Congreso se llegaron a habilitar tres días en plenas Navidades por si acaso los Reyes Magos de Esquerra daban su brazo a torcer y regalaban a Sánchez una abstención a su abrazo progresista. El Rey tuvo que limitarse a decir en su mensaje navideño que nos tenemos que llevar todos bien por si acaso alguna otra afirmación con más enjundia enfadaba a los socios del líder socialista.

Al año le quedan tres días escasos. Los dedicaremos a repasar lo que ha dado de sí este 2019 y a pedir deseos al 2020. Algunos querrán un Gobierno Sánchez-Iglesias. Otros pedirán que Pedro cambie de aliados. Habrá quien se atreva con soñar con nuevas elecciones. Y muchos más demandarán una clase política a la altura de las circunstancias y no a la altura de su ombligo.



Las más vistas

Carta del Director

El reto de una sociedad madura

El mundo digital predominante deja atrás a un amplio sector de la población, como los más mayores, que viven en una esfera analógica. Es preciso destacar la aportación de la inmigración en el cuidado de nuestros mayores