TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Lesiones y plantillas

Auriculares cada vez más aislantes, pantallas de móvil cada vez más grandes, coches cada vez más silenciosos. Un 'perfect' a tres bandas de una modernidad maravillosa sobre inexistentes pasos de cebra. Son combinaciones asombrosas (¿Cómo lo hemos permitido? ¿Por qué nadie lo detectó de antemano?) como la manía de ciertos entrenadores de tener plantillas cortas. Porque les traslado la carambola a los terrenos de juego: plantillas cada vez más cortas, calendarios cada vez más exigentes, enfermerías cada vez más llenas.

¿Se han fijado en la tendencia de lesiones que lleva el fútbol moderno en los últimos años? Es difícil que los equipos no tengan a cuatro o cinco jugadores de baja, y la noticia es «Dispondrá de toda su plantilla». Hay técnicos que han aprendido a convivir con eso: la idea de un once fijo con pequeñas variaciones pasó a la historia porque las piezas se van cayendo semana a semana entre contracturas, distensiones, elongaciones y roturas.

¿Es posible, entonces, que estemos ante un nuevo fútbol… porque el futbolista tipo ha alcanzado su máximo? Pongamos once kilómetros por partido entre trotes y 'sprints'. Patadas y saltos y disparos y más patadas. Viaje, recuperación, entrenamiento duro. Copa el miércoles, Liga el sábado, 'Champions' el martes. Si esto es cierto, el técnico (¿Zidane?) que asuma (y así trabaje) que la lesión es una compañera más en el vestuario, se adaptará mejor a los nuevos tiempos y tratará de sacar rendimiento a tipos que parecían olvidados (¿Isco? ¿Vinicius? ¿Brahim?). Pero para adaptarse a esta circunstancia, la peor tendencia es recortar plantilla, como han hecho Barça o Atlético. Setién y Simeone tienen al equipo cogido con pinzas mientras el Real Madrid parece volar. Hace falta calidad para pelear los títulos, sí, pero también cantidad.