Regreso a casa por San Juan

EDS
-

Viven fuera de Soria pero regresan, en especial, coincidiendo con los Sanjuanes

Regreso a casa por San Juan - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

Este año San Juan sí que es todo un acontecimiento para Raúl Getino. Está en la Cuadrilla de Santo Tomé, San Clemente y San Martín, y la Jurada, María Gonzalo, forma parte de la familia soriana de adopción de este leonés llegado de la ciudad de La Crosse, junto al río Mississippi, en el estado de Wisconsin. Getino [todo el mundo lo conoce por su apellido] no se pierde unas fiestas de San Juan desde el año 1999. Casi dos décadas viviendo los sanjuanes, con el paréntesis de un año, cuando residía en China y no le fue posible el desplazamiento en estas fechas. «Llegué a Soria por casualidad hace veinte años a trabajar en el Conservatorio de Música como interino. Desde el principio del curso los niños venían a hablarme de las fiestas... no lo entendía bien, hasta que lo entendí. Ahora soy yo el que hablo en septiembre y en octubre de las fiestas», explica.  
Raúl cambió de trabajo. «Ahora soy lingüista, doy clases en la universidad, en Wisconsin, desde 2012», comenta. No obstante, ya suma once años fuera de España (cuatro en Francia, seis en Estados Unidos y uno en China), pero la distancia jamás ha sido un obstáculo en su sentimiento de sanjuanero de pro.
«Las fiestas de León [también en San Juan] son distintas. Están bien, con conciertos, muchas actividades, pero no me ofrecen nada nuevo. Las fiestas de Soria son otra cosa. Es algo tan popular, todo el mundo, de todas las edades, participa a la vez en algunos momentos, en lo mismo. Esto me llamó mucho la atención desde el primer momento», relata.
Peña de amigos
Irri (Soria)
No ha formado parte de ninguna peña sanjuanera, pero en su grupo de amigos siempre visten unas camisetas que pone Peña Irri (IrriSoria). «Durante unos seis años seguidos estuvieron viniendo unos amigos de León», a los que las fiestas de San Juan también les calaron hasta el punto de que en el bar de uno de ellos, en alguna ocasión suenan sanjuaneras, en los previos al cierre. «Puede que este año se acerquen el Lunes de Bailas».
En la Cuadrilla de Santo Tomé, San Clemente y San Martín, Raúl Getino   es «Cuatro honorífico» y, aunque por ahora no lo ve factible, no descarta ser Jurado algún día. «Nunca digas, nunca», concluye.

Roberto García

Aunque Roberto García nació en Soria, pronto tuvo que marchar con sus padres a Extremadura y ahora es músico de profesión y vive en Cáceres. Cada año intenta estar en San Juan, unas fiestas estrechamente ligadas con la obra de su abuelo, el popular autor de las sanjuaneras (en la parte musical) Francisco García Muñoz. «Siempre he sentido las fiestas y las sanjuaneras muy cercanas, en casa sonaban mucho. En Soria tenemos un gran patrimonio, porque la gran variedad de usos y costumbres se refleja en esta banda sonora. Es un lujo. Habrá pocos lugares equiparables en el mundo a este caso tan especial», explica apuntando sus preferidas: En Valonsadero y Que son cinco días. 
Este lunes ya estaba por aquí, deseando vivir unas fiestas en las que, para él, «todos los días son diferentes y tienen un encanto especial:La Saca, el Domingo de Calderas, el Lunes de Bailas…», afirma. Recuerda que a su abuelo siempre le marcó mucho la creación de las sanjuaneras: «Para él, San Juan era una parte fundamental en su vida». Siempre estuvo entregado a estas composiciones populares  sorianas y en los últimos años de su vida comenzó las versiones para guitarra junto a su nieto, que las ha continuado ahora. 

Estreno de las canciones
Siguiendo los pasos del abuelo
Su abuelo le recordaba que antes se estrenaban sanjuaneras cada año en el Árbol de la Música, en un día especial en el que se repartían las letras para que la gente se las aprendiera y, de esta manera, se iban incorporando al repertorio. «Los sorianos han hecho que perduren», afirma con orgullo. Roberto ha heredado la pasión por la música de su abuelo, quien cree que se dedicó a ello por las nanas que le tocaba desde que era un bebé su abuelo, José García, integrante de la Rondalla Soriana. Él ha adaptado 15 de las 32 canciones, las más populares, y las que se han resistido las hará en un futuro. «En una guitarra de seis cuerdas, se condensa lo que hace la banda. Es como una especie de banda en miniatura. Se reflejan todas las melodías, pero también los contrapuntos, y se exprimen todas las posibilidades de la guitarra», comenta. El disco benéfico (asociación de Alzheimer), interpretado por Carmen B