La Junta confirma seis casos de tularemia y estudia otros 22

SPC
-

Los seis se han registrado en Palencia y uno de ellos todavía sigue hospitalizado

La Junta confirma seis casos de tularemia y estudia otros 22 - Foto: Á“scar Navarro

La Junta de Castilla y León ha confirmado este jueves que los casos de tularemia son ya a seis en la provincia de Palencia, de los cuales uno está hospitalizado, mientras que hay otros 22 casos que se están estudiando.
A fecha de hoy, 25 de julio, la Red de Vigilancia Epidemiología ha confirmado seis casos de tularemia en las localidades palentinas de Fuentes de Nava, Paredes de Nava, Villarramiel y Cervera de Pisuerga, según ha informado la Delegación Territorial de la Junta en un comunicado.
Además hay otros 22 casos sospechosos que se están estudiando mientras se continúa realizando una búsqueda activa de casos de esta enfermedad, asociada a la superpoblación de topillos, que hubieran podido pasar desapercibidos en las últimas semanas.
El servicio de Sanidad no cita expresamente la superpoblación de topillos que hay actualmente en la provincia de Palencia, principalmente en la comarca de Tierra de Campos, como causa de esta enfermedad y señala que "la exposición medioambiental podría ser el principal factor".
La tularemia es una enfermedad con síntomas semejantes a los de un proceso infeccioso (aparición brusca de fiebre alta, malestar general) y, en ocasiones, con lesiones en los dedos y ganglios axilares, alguna vez ulcerados.
La tularemia es endémica en Castilla y León, tiene brotes cíclicos y puede cursar con distintas formas de presentación en relación con la exposición y el mecanismo de contagio.
La Junta recuerda que esta enfermedad no es contagiosa entre personas y que tiene un adecuado tratamiento mediante antibióticos siempre prescritos por facultativos.
Para prevenir su contagio y transmisión se recomienda evitar el contacto con animales muertos, enfermos o con comportamientos no naturales, el consumo de aguas no controladas sanitariamente, que los niños toquen animales muertos y consumir la carne de los animales silvestres perfectamente cocinada ya que la congelación no inactiva el agente responsable de la tularemia.
Además hay que protegerse de las nubes de polvo en aquellos lugares donde proliferen animales susceptibles de la transmisión de la tularemia, utilizar ropa protectora y productos repelentes para evitar picaduras de insectos o garrapatas, utilizar guantes y mascarillas cuando se capturen animales o se manipulen, incluida la pesca y manipulación de cangrejos.