Óscar Gálvez

Periodista. Director editorial Castilla y León Promecal


Muchas llaves en manos de Ciudadanos

Ciudadanos jugará el papel de árbitro en buena parte de los ayuntamientos de Castilla y León y en la principal de las administraciones de la Comunidad: el voto de sus trece procuradores elegidos en las urnas ayer decidirán si el presidente de la Junta será el socialista Luis Tudanca o el popular Alfonso Fernández Mañueco. El resultado que las encuestas pronosticaban se reflejó finalmente en las urnas, aunque menos ajustado en realidad, que concedieron una histórica victoria al PSOE después de 30 años acumulando derrotas en las autonómicas. Se trata de una victoria de un valor enorme para el socialismo de Castilla y León, si bien puede resultar insuficiente para asumir el Gobierno. Pese al vuelco, que el PSOE apuntaló fagocitando a Podemos y dejándole con solo un escaño (y a su líder, Pablo Fernández, fuera de las Cortes al no lograrlo por León), la última palabra la tendrá el grupo parlamentario que encabezará Francisco Igea, que hace menos de una semana dejó claras las condiciones que deben cumplir Tudanca o Fernández Mañueco si quieren contar con el apoyo de Ciudadanos para la investidura. 
Los contactos entre las formaciones políticas para la formación del próximo Ejecutivo comenzarán de forma inmediata con las líneas rojas marcadas por Igea en materia de regeneración democrática al PP, principalmente, y sobre política fiscal a los socialistas, entre otras. No parece que el periodo de negociaciones que se puede abrir hoy mismo vaya a ser fácil, pues ninguno de los candidatos de los partidos más votados va a resignarse a encabezar la oposición. Dando por hecho que esa batalla por situarse al frente del Gobierno se va a producir, que Tudanca y Mañueco harán todo lo posible con Ciudadanos para ser el elegido, sería conveniente conocer en el menor tiempo posible la preferencia real de Ciudadanos ahora que ya no existen razones para continuar encriptando los mensajes. La campaña electoral ya ha pasado, el momento de las estrategias políticas acabó ayer y toca decidir con claridad.  
Lo previsible, porque ya ha lanzado ese mensaje durante la campaña, es que Tudanca apele desde hoy mismo a Ciudadanos para que apoye un Gobierno encabezado por él a la vista de los resultados. Y utilizará como argumento que si la regeneración es un factor importante para los de Albert Rivera, en su mano tiene la posibilidad de favorecer un cambio después de 32 años de ejecutivos del PP, como hizo en Andalucía. Por su parte, Fernández Mañueco pondrá sobre la mesa aspectos programáticos del candidato socialista claramente incompatibles con el ideario liberal de Ciudadanos, con el que por el contrario sí puede el PP hallar margen para el acuerdo. Explotar ese flanco y el perfil sanchista de Tudanca que Rivera detesta pueden ser las bazas de los populares, que sufrieron ayer una severa derrota de la que han de extraer conclusiones, sea desde el Gobierno o desde la oposición. 
Ciudadanos, además, no solo tiene la llave de la estabilidad en el Ejecutivo autonómico sino también la de importantes ciudades de Castilla y León. A excepción de Soria, Zamora, Segovia y Valladolid, donde la izquierda suma mayoría, decidirá en el resto. De hecho, otra incógnita postelectoral es si aplicará el criterio de 2015 de facilitar la investidura como alcaldes de los candidatos más votados, previo acuerdo de asunción de medidas recogidas en el programa naranja. Hace cuatro años así lo resolvió, otorgándole al PP las alcaldías de Salamanca, Burgos, León, Palencia y Ávila. Si repite estrategia, que entonces se justificó en pos de la estabilidad dando prioridad a la primera opción de los electores, propiciaría un vuelco hacia el PSOE, salvo en Salamanca. En definitiva, Ciudadanos tiene que decidir en pocos días qué rumbo toma en su política de pactos, en la que la dirección nacional va a tener mucho que decir. Sería deseable , y exigible, que lo que decida sea fruto de la convicción y no por considerar la Junta y los ayuntamientos monedas de cambio con otros territorios. Ciudadanos está donde quería estar, decidiendo, pero han de saber que jugar ese papel no siempre es fácil.