Diego Izco

TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Lunes

21/07/2021

No encontrarán nada sorprendente en lo que leerán a continuación: es algo se intuye, se piensa y se dice, pero recordarlo en voz alta o verlo negro sobre blanco ayuda a asentar la verdad. Respuesta a «¿Por qué se celebran los Juegos Olímpicos en estas condiciones?»: por lo mismo que se reanudaron las Ligas de fútbol (y otros deportes) sin público y con nuevas normas, por lo mismo que se levanta usted a las seis de la mañana o por lo mismo que gira el mundo. Por dinero. 'Money makes the world go round'. Del romántico concepto deportivo del barón de Coubertin, no confundir con el barón de Bidé, famosísimo inventor, ya no queda nada, apenas dos pinceladas imperceptibles en un multimillonario lienzo…

«Estas condiciones», más allá de la pura pandemia (¡Como si fuese poca cosa!) que va llenando la Villa Olímpica de casos positivos, son penosas y lamentables en hechos como la retirada de patrocinadores y, por encima de todas las cosas, el ínfimo apoyo popular de la población de Tokyo a sus Juegos. Si algo ha caracterizado una celebración olímpica, si algo la convierte en un evento único y especial, es la figura del voluntario: las ciudades se vuelcan y los 'nativos' sienten la irrefrenable necesidad de que todo ha de salir bien por la imagen local y por el bien del visitante. Si el pueblo da la espalda, si los contagios se disparan, si Tokyo está en medio del cuarto estado de emergencia desde que arrancase la pandemia, si marcas como Toyota se desligan, lo único que da sentido a esta huida hacia adelante es el dinero. Las inversiones que hay que amortizar, las becas que hay que repartir, los contratos que hay que cumplir, los premios y prebendas y comisiones que hay que asignar… El evento deportivo más luminoso del planeta tiene esta vez la alegría de un lluvioso lunes de noviembre.



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