¿Cómo hay que limpiar y desinfectar un coche?

SPC-Agencias
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El volante, los tiradores o la pantalla táctil son algunos de los elementos más importantes para evitar la propagación del virus

¿Cómo hay que limpiar y desinfectar un coche?

La higienización o desinfección de los coches ha adquirido una gran importancia en estos tiempos. Los usuarios exigen, cuando llevan su coche a cualquier operación de servicio, que se lo entreguen desinfectado para evitar cualquier posibilidad de contagio. Lo mismo sucede en la entrega de un vehículo nuevo o en la exposición de los concesionarios. Todas las marcas han establecido unas medidas especiales para que sus clientes y empleados estén seguros.
Pero no todas las higienizaciones son iguales. En la actualidad se están empleando tres métodos: limpieza de superficies con un biocida, tratamiento con ozono y nebulización con biocida. Las dos primeras son las más empleadas en la industria, pero los tratamientos con ozono tienen algunos puntos oscuros que conviene aclarar. 
La limpieza manual de superficies es eficaz para desinfectar los puntos normales de contacto. Es un método sencillo y económico, pero no asegura una desinfección completa del interior.
Los tratamientos con ozono sí llegan a todos los rincones, pero no está probado ni regulado para su uso en el aire y en superficies. De hecho, no está en la lista reconocida por el Ministerio de Sanidad.
El gran problema del ozono es que es muy tóxico. En concentraciones muy bajas provoca irritación de los ojos, nariz y garganta, tos, ataques de asma y dolores de cabeza. Y en concentraciones más altas puede producir daños pulmonares severos, alteraciones del sistema inmunológico e incluso la muerte. Las personas que lo aplican han de estar muy protegidas, tras su aplicación hay que realizar una profunda ventilación y en el interior de un coche puede ser absorbido por la tapicería o depositarse sobre otras superficies de contacto.
Otro problema es que no se ha acreditado cuánto producto y durante cuánto tiempo hay que aplicarlo, ni qué homologación tienen que tener las máquinas que lo generan. Y tampoco se ha determinado si realmente es eficaz como biocida para el aire y las superficies, en concentraciones no tóxicas.
La tercera vía es la fumigación de un producto biocida autorizado. Este método no es tóxico para las personas y parece combinar las ventajas de los dos anteriores: su eficacia contra virus, bacterias y hongos está demostrada, y llega a todos los rincones del vehículo. 
Los que tienen el peróxido de hidrógeno están aprobados para la aplicación directa para la higiene humana, aplicación indirecta a personas y animales, y superficies en contacto con alimentos; por lo que son completamente seguros. 
El volante, los tiradores interiores y exteriores y la palanca de cambios son algunos de los elementos de un vehículo en los que hay que hacer hincapié a la hora de desinfectarlo. 
Otros puntos críticos son la pantalla táctil y los elevalunas. También el salpicadero es uno de los focos más importantes, al igual que las alfombrillas, que acumulan suciedad que entra a través de los zapatos. Para garantizar la calidad del aire, se recomienda evitar que las rejillas de ventilación se obstruyan. Además de desinfectarlas, se debe eliminar el polvo con un pincel o una aspiradora.