UGT pide evitar que las colillas acaben en ríos y embalses

SPC
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El sindicato firmó hoy un convenio con Ecoembes para concienciar a los trabajadores de la necesidad de reciclar en los puestos de trabajo

UGT pide evitar que las colillas acaben en ríos y embalses

UGT en Castilla y León solicitó hoy medidas urgentes para que las colillas, y especialmente los filtros de los cigarrillos, no acaben en las aguas de la Comunidad. Según explicaron en un comunicado, el 22,7 por ciento de la población se declaró fumadora el año pasado, y se consumieron 118 millones de cajetillas, es decir unos 2.360 millones de filtros al año.

Los filtros de los cigarrillos tardan entre siete y 12 años en degradarse -aunque hay estudios que afirman que pueden llegar hasta los 25. Además muchos de ellos terminan en los ríos, embalses y lagos de la Comunidad convirtiéndose en un residuo común, que “supera incluso al plástico” y que destruye los ecosistemas naturales y amenaza la vida de las especies.

La mayoría de los filtros de las colillas están hechos de acetato de celulosa, un tipo de plástico que se funde a altas temperaturas para poder moldearlo, y pueden contener sustancias tóxicas como hidrocarburos aromáticos, nicotina, arsénico, cadmio y otros metales pesados. Cuando estas sustancias entran en contacto con el agua, se liberan en el medio, teniendo efectos catastróficos en la naturaleza. Esto supone una amenaza para el agua y las especies acuáticas, que pueden resultar envenenadas por la bioacumulación de sustancias tóxicas al ingerir las colillas, y, siguiendo la cadena trófica, esta contaminación termina en el cuerpo humano.

En cuanto a las labores de recogida de estos residuos, suponen un elevado coste debido al pequeño tamaño, que dificulta las tareas de extracción. De hecho, en muchas ocasiones los servicios municiaples de limpieza no recogen las colillas, sino que son asociaciones y grupos que promueven campañas de recolección voluntaria.

El sindicato explicó además, que las colillas no solo son peligrosas para el medio ambiente por su toxicidad, también pueden ser detonante de incendios forestales. Colillas lanzadas por la ventanilla de un coche o abandonadas en el monte provocan cada año multitud de incendios y conatos de incendios en la Comunidad. Actos que, sumados a los impactos que provoca el cambio climático en los ecosistemas forestales, tienen un potencial de peligro aún mayor.

Propuestas

Debido a la gran problemática ambiental, UGT de Castilla y León propuso que se busquen soluciones encaminadas a la reducción de los componentes tóxicos de las colillas y a la sustitución de los actuales filtros de acetato de celulosa por otros que sean biodegradables, una cuestión compatible con el fomento de su recogida y reciclaje y la promoción de su depósito en lugares especialmente indicados para ello o el uso de ceniceros portátiles, explicaron.

Asimismo, pidieron ir “un paso más allá” y debatir con urgencia la necesidad de declarar ‘espacios libres de humo’ los escenarios naturales ensuciados por las colillas, como ya se está realizando en playas interiores de la comunidad gallega, en sintonía con el cumplimiento de la Agenda 2030 que insta a fortalecer la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias adictivas; mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación y eliminando o minimizando el vertido de productos químicos, promover el turismo sostenible y lograr una gestión ecológicamente racional de los desechos a lo largo de su ciclo de vida.