Sacyl detecta 9.000 pacientes fuera de las listas de espera

Santiago González
-

El portavoz de la Junta reconoce un problema «más importante de lo sospechado», así que la consejera de Sanidad se reunirá la próxima semana con los gerentes para determinar por qué hay estas diferencias

Sacyl detecta 9.000 pacientes fuera de las listas de espera

La Consejería de Sanidad ha detectado que casi 9.000 -8.928- pacientes no se habían incluido en la lista de espera estructural para operarse, sino que figuraban como enfermos que rechazaban de forma voluntaria pasar por quirófano o no podían entrar por cuestiones clínicas, por lo que la cifra total a finales de junio pasa de los 22.146 a 31.074 personas. El portavoz de la Junta, Francisco Igea, destacó que hay muchas diferencias entre complejos hospitalarios, por lo que es difícil que se deba al «azar», pero advirtió que si se trata de una manipulación u ocultación tendrá consecuencias y se tomarán medidas con urgencia.
Tras la celebración del segundo Consejo de Gobierno bajo la presidencia de Fernández Mañueco, el vicepresidente y portavoz informó de «la situación real» de las listas de espera. Igea señaló que la demora media quirúrgica es de 80 días para el total de los pacientes en espera y no de 67, como se recogía en el registro estructural, con diferencias entre centros hospitalarios de hasta 30 puntos porcentuales, cuando el índice de calidad deseado es que la lista estructural no sea inferior al 75 u 80 por ciento.
«Algo está ocurriendo en el sistema de registro», afirmó el vicepresidente, que está provocando que las listas de espera estén «más o menos abultadas». Ante esta situación, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, reunirá la próxima semana a todos los gerentes para determinar las razones de estas ausencias. Igea no quiso presuponer nada inicialmente, sí manifestó que «hay discordancias que estadísticamente no concuerdan», aunque aún desconocen si es que el modelo está anticuado, si existen instrucciones erróneas o se ha actuado con mala fe para manipular las cifras. No obstante, avanzó que se modificará el reglamento para considerar falta muy grave la manipulación de datos sanitarios.
El portavoz del Gobierno autonómico quiso poner algunos ejemplos difíciles de explicar por «el azar». Así, Igea advirtió que el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) suma 4.874 pacientes totales en lista de espera, mientras que solo aparecían 2.832, lo que remarcó supone que más de 2.000 enfermos no figuraban en el registro. De esta forma, el 42 por ciento no se computaba en la lista quirúrgica que se daba a conocer hasta ahora. También destacó el caso de León, donde se acumulan 4.888 usuarios, frente a los 2.733 que salían a la luz hasta ahora, de forma que no se incluían al 44 por ciento.
En conjunto, la lista estructural representa de Castilla y León en la actualidad asciende al 71 por ciento, por lo que el otro 29 por ciento no se contabilizaba. El vicepresidente señaló que no actuarán por «sospechas», sino con las cifras en la mano, por lo que resaltó la importancia de transmitir información «clara, veraz y transparente» y avanzó que todos estos datos se publicarán para que puedan ser consultados por cualquier ciudadano.

Consultas y pruebas

De la misma forma, Igea desveló que la lista de espera de consultas incluye a 179.014 pacientes y no a los 118.419 que aparecían hasta ahora en la lista estructural, con una demora media de 122 días en vez de los 117 días publicados. Francisco Igea, médico de profesional, no se explica que haya 43.900 pacientes que de forma voluntaria quieran permanecer a la espera para acudir a un especialista. Por ello, dijo que son «unos porcentajes muy difíciles de explicar» y mencionó el caso del complejo hospitalario de Palencia, donde el 54 por ciento de las esperas figuran como aplazamientos voluntarios.
Igualmente, se refirió a la situación de las pruebas diagnósticas, donde el TAC suma 7.535 pacientes en espera, frente a los 2.643 que se contabilizaban, es decir, que solo se registraba al 35 por ciento. Además, en las ecografías denunció el portavoz que la demora media alcanza los 220 días, lo que equivale a siete meses, y en las mamografías, incluso lo supera llegando a los 258 días.
«Tenemos un problema de accesibilidad», dijo Francisco Igea, así como en el registro de información de las operaciones, consultas y pruebas diagnósticas. Además, reconoció que la situación encontrada es «aún más importante» de lo que sospechaban antes de tomar posesión y, por eso, indicó que incluyeron esta cuestión en el acuerdo de gobierno que firmaron PP y Ciudadanos.
El portavoz argumentó que de estas cifras, que deberían haberse conocido hace unos días, se desprende que hay una «absoluta discordancia» entre lo que se cuenta desde las instituciones y lo que perciben los ciudadanos, por lo que es una «urgencia» afrontar la realidad.
«Esto es el cambio, a partir de hoy la Consejería de Sanidad va a ser transparente», concluyó Igea.