CRÓNICA POLÍTICA

Fermín Bocos

Periodista y escritor. Analista político


Operación cuña

En abril, antes y durante la campaña electoral, Vox fue el fantasma -"alarma antifascista" ,el "trifachito", la foto de Colón- que desde el PSOE y Podemos agitaron contra el PP y Ciudadanos. Con la inestimable colaboración de las televisiones amigas. Ahora le toca a Podemos ser el blanco de una operación diseñada para arrebatar a los morados unos cuantos miles de votos. Es un experimento alentado por el entorno del  PSOE y exageradamente promocionado por los medios afines. El protagonista es Íñigo Errejón, fundador junto a Pablo Iglesias de Podemos y caído después en desgracia. Iba a quedarse en la Asamblea de Madrid de la que es diputado pero desde el PSOE le llegaban continuos mensaje de cariño y él se dejaba querer. El plan consistía en convencer a Manuela Carmena -ex alcaldesa de Madrid- para que encabezara una lista "progresista" -una más de las varias que reclaman esta etiqueta- y se presentara a las elecciones del 10 de Noviembre. Carmena -que tiene en el bolsillo la promesa de Pedro Sánchez para ser la próxima Defensora del Pueblo- ha declinado entrar en combate. Puede que sea porque no acaba de ver la jugada o porque la aventura de la política pierde mucho cuando uno se queda en la oposición. El caso es que a pesar de que Carmena no está por la labor, los partidarios de Más Madrid -así es como se llama el partido con el que Errejón y Carmena se presentaron a las elecciones locales en mayo- celebraron una asamblea en la que acordaron dar el salto a la política nacional. No era un secreto que Errejón no estaba dispuesto a calentar banco en la oposición desde la Asamblea de Madrid. Por eso a nadie sorprendió que la semana pasada Pedro Sánchez se deshiciera en elogios hacia el joven tribuno tardo comunista en el transcurso de la entrevista televisiva en la que clavó un rejón de muerte a Iglesias diciendo que no habría podido dormir si al frente del Ministerio de Hacienda hubiera estado algún dirigente de Podemos. 
Blanco pues y en botella. Iglesias que en los últimos tres años ha estado soñando con el sorpasso al PSOE -de ahí las sucesivas votaciones en contra en las sesiones de investidura- ahora va a experimentar en sus carnes el hierro socialista en forma de cuña. Una cuña llamada Errejón. Veremos en qué queda el experimento   dependiendo de por dónde se presente, pero las primeras encuestas le atribuyen al invento entre tres y cinco escaños. A costa, claro está de los que podría conseguir Podemos, que no está en su mejor momento. Como se puede observar, la "nueva política", es tan antigua como la vieja.