El orgullo de portar a Jesús el Nazareno en Almazán

A.P.Latorre
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Muchas historias son las que alzan a Jesús Nazareno cada primer domingo de septiembre

El orgullo de portar a Jesús el Nazareno en Almazán

Son muchos los motivos que llevan a una persona o a un grupo de personas a portar a Jesús Nazareno en la procesión de la Bajada y por lo que se puja ese miesmo día, el primer domingo de septiembre, por la mañana. Agradecimientos, homenajes, promesas... están detrás de una acción de gran devoción al patrón.
Una de esas historias es la de la familia de Ángel Gañán. Allá por 1987, cuando el paso de Jesús Nazareno tenía seis brazos, portaron la imagen en la Bajada. Su hermana monja, recién nombrada superiora general de la orden de las calasancias, con un centor de Almazán, viajó a Guinea para visitar a varias compañeras en Navidad. «Cuando iba a regresar supimos que el avión había desaparecido...», por lo que las siguientes fiestas del Nazareno sus familiares quisieron hacerle, de esta manera, un bonito y cariñoso homenaje. Ángel apunta que ya cuando fue nombrada superiora él tenía la intención de portar a Jesús en su honor algún año.
Y hace cinco años, después de sufrir Ángel un infarto con parada cardiorespiratoria en septiembre de 2013 y recuperarse, decidió pujar por los banzos y que sus sobrinos junto a los amigos portaran al patrón de la villa. Él ya no podía al haber sufrido el infarto, pero lo hicieron el grupo de jóvenes, un total de 12, en su lugar. Para la familia es un orgullo haber portado a Jesús, porque viven cerca de la ermita y la madre de Ángel siempre ha sido muy devota de Jesús. Son muchas familias, grupos de amigos, peñas... los que deciden, con este gesto, mantener viva la gran tradición de la localidad, que reúne cada Domingo de Jesús a miles de personas en todo el recorrido pero, sobre todo, en la plaza Mayor, con la espectacular traca.
interés turístico. La imagen ya está, desde la procesión de la Subida en la iglesia de Campanario, y regresará a su ermita este mismo domingo. Es una fiesta de interés turístico regional que congrega a miles de adnamantinos y visitantes.
Sobre la preparación de la imagen, decir que las hermanas Loli y Raquel Navarro se ocupan desde hace 30 años de reemplazar la túnica que viste durante todo el año, de oro y bordada a mano en el siglo XIX, por otro hábito que será con el que salga en procesión, además de otros elementos como el escapulario o los cordones. 
«Lo hacemos dos días antes de la Subida para poder preparar un poco la ermita y que esté en condiciones para que la gente pueda verlo sobre las andas y besar el manto, porque tienen mucha devoción», señala Loli Navarro. La túnica que luce en las procesiones fue un regalo del pueblo de Almazán, mientras que el escapulario y los cordones también son ofrendas de gente devota.