José Luis Martín, rumbo al Mundial de Capoeira

EDS
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Tras estar siete años en Soria enseñando capoeira, este deportista cumple ahora su sueño de acudir a una cita mundial

José Luis Martín, rumbo al Mundial de Capoeira

En el año 2012 llegaba a Soria José Luis Martín.Este segoviano se mudaba a una ciudad que respiraba deporte pero que no contaba con la especialidad que él amaba desde niño, la capoeira, «aun así ya tenía la capacidad de entrenar en solitario y comencé a dar visibilidad a este deporte en Soria». Poco a poco la gente se iba aficionando a esta exótica especialidad, «los niños asistían a mis clases y se enganchaban a la capoeira». Siete años después José Luis Martín ha vuelto a Segovia, pero «la semilla de este deporte sigue muy viva en Soria, estoy muy orgulloso de haber conseguido que la capoeira sea el modo de vida de todos ellos». Para este capoeirista ahora el reto es mayor, participa durante este fin de semana en el Campeonato del Mundo de Brasil, «siempre soñé con participar en un Mundial, hacerlo en el país que vio nacer este deporte es mucho mas de lo que me esperaba cuando comencé». Competir es ya un premio pero su ambición le lleva incluso a buscar el ambicioso objetivo de volver a España con una medalla. 
el origen. La relación de José Luis Martín con el capoeira se iniciaba hace 15 años, «todo surgió cuando vi una exhibición en la calle». En ese momento se enamoró de sus movimientos, de su gran espectacularidad, «y también porque salía en algún videojuego», reconoce. Al día siguiente buscó un gimnasio en Segovia donde se practicaba y se apuntó, «desde entonces no he dejado de entrenar jamás, es parte de mi vida y he sacrificado muchas cosas para poder vivir la experiencia de esta especialidad».
Definir lo que supone el capoeira para alguien que lo practica es muy complicado, «engloba todo, la forma en la que te relacionas con la gente, la manera en la que gestionas tu tiempo, tu familia. Siempre es más fácil entender lo que te dice un capoeirista desde dentro pero pasamos muchas horas juntos y sacrificamos horarios de trabajo o planes por vivir esta experiencia. Nuestra forma de vivir es a través del capoeira».
Definir esta especialidad es algo más sencillo, «es una mezcla de deporte y espectáculo. La espectacularidad de los movimientos va más allá de los golpes que se pueden ir aplicando. Al final no es solo marcar puntos o hacer daño, sino saber quién tiene la coreografía más visual». Ejemplos hay muchos. Imaginemos dos capoeristas, uno  frente a otro en constante movimiento. Ser mejor es siempre el objetivo, «si tu haces el pino yo te lo replico, pero con una mano. Si realizas una voltereta yo te la devuelvo sin apoyar ninguna de las dos manos». Una técnica de combate en la que la inteligencia y la capacidad física son determinantes.
La última pata de este trípode es empaparte del capoeira, de la cultura brasileña, de todo lo que vive el país. «Un buen capoeirista tiene un mote»; recuerda José Luis, «esto tiene su origen en Brasil, este deporte era algo prohibido y los que lo practicaban debían tener un apodo para no ser descubiertos». El suyo es Pamonha, « se trata de un postre típico que se vende mucho por la calle. No es muy bonito al pronunciarlo pero para mí significa mucho». Un nombre con pura esencia brasileña.
el mundial. Los 15 años que lleva Pamonha practicando el capoeira desembocan ahora en Curitiba, en el Campeonato del Mundo, «es mi sueño y voy a ir a por todas, pero sobre todo a disfrutar cada instante de competición y de convivencia».
Ha tenido que adaptar su estilo de combate.Ahora el contacto en los golpes se ha potenciado, «se ha cambiado la forma de competir y también se permite un poco más de contacto. Podemos ver ya directamente que las patadas van buscando el contacto con el rival y con más agresividad, pero eso no quita que no haya saltos, sino que se aplica más la contundencia, golpes más directos».
Para la cita ha priorizado la preparación física para ganar fondo, «hay que tener un equilibrio para avanzar rondas y que no perjudique el desgaste físico. Hay que medir cada round y cada rival para ir guardando fuerzas si quiero luchar por las medallas. Iremos viendo poco a poco lo que va sucediendo. La aclimatación será muy importante, hemos trabajado muy bien y la performance la tengo en la cabeza».
En cuanto al estilo de combate, «mis puntos fuertes están en la visión de juego». En el momento que el compañero comete un error, «ya sea subir demasiado la pierna o caer mal después de un salto, el contrincante tiene ventaja para atacar y el más inteligente en esos momentos suele llevar la ventaja». La versatilidad de Pamonha será primordial para enfrentarse a rivales con más experiencia.
Lo repite una y otra vez, «el participar ya es un premio», pero reconoce que va con la ambición de llegar lo más lejos posible. «El tener una medalla sería un sueño pero creo que superar tres rondas y estar en el top-10 mundial sería fantástico. Pero hay que ver cómo va evolucionando la competición».
Irá acompañado del profesor Magrella, un seis veces campeón del mundo, «el irá a por el séptimo y yo a vivir un sueño». Porque este segoviano que vivió siete años en Soria, dejo aquí la semilla del capoeira. Ahora quiere extenderla a su país de origen. Brasil ya espera.