"Demandamos que nos traten como agentes turísticos"

Ana I. Pérez Marina
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Confía en que el mes que termina salve los malos datos de julio. Apuesta por la profesionalización del sector y porque todas las iniciativas turísticas, también las que se desarrollan en suelo público como el CUS, compitan en igualdad de condiciones

"Demandamos que nos traten como agentes turísticos" - Foto: Javier Ródenas Pipó

Finaliza agosto, el mejor mes para la hostelería y el turismo. A falta del balance definitivo, se espera que en Soria salve los malos resultados de julio (el número de viajeros descendió un 20% y las pernoctaciones, un 13,9%). Uno puede pensar que el buen tiempo favorece la llegada de visitantes a una provincia de suaves temperaturas como Soria, pero no es fácil competir con el sol y la playa cuando el termómetro aprieta. Casi cerrado el verano, los empresarios del sector se preparan para encarar el otoño, el de las setas y los hongos, una temporada que hace años estaba «perdida» y que ha resurgido con la micología, convirtiendo la temporada en una de las mejores, definida por un turismo de nivel. Porque el turista que viene a Soria en octubre y noviembre llega a comer bien y a gastar en los mejores productos. El vicepresidente de la Agrupación Soriana de Hostelería y Turismo (Asohtur), Pablo Cabezón Cascante, valora todos estos factores y pone el acento reforzar la calidad.
Los datos de Coyuntura Turística Hotelera del INE de julio arrojaron unas cifras preocupantes. Esta vez el tiempo ha sido bueno, ¿a qué cree que responde esta caída después de varios años de crecimiento?
El buen tiempo también puede hacer que la gente no venga a Soria. Es difícil saber por qué en una zona hay más o menos cuando en los últimos años ha habido un aumento. Pero si hay buen tiempo en toda España, igual no estamos compitiendo como debiéramos con el sol y la playa. Tendríamos que plantearnos hacer alguna cosa para mantener la tendencia de los últimos años al alza. 
Falta por cerrar el balance de agosto, ¿cuáles son las impresiones?
Creo que en agosto lo compensaremos. La valoración por lo que hemos preguntado es que agosto ha sido mejor que el año pasado, también se han subido un poco los precios o no se han bajado como en los últimos años. La gente está contenta, las pernoctaciones también parece que han crecido. La primera quincena de julio fue la peor, lo compensaremos con agosto.
La estancia media en julio fue de 1,86 días, lo que revela que Soria sigue siendo un sitio de paso. ¿Qué puede hacerse para revertir esta situación?
Es lo que estamos intentando. Habría que empezar que al menos sea el fin de semana completo, las dos noches, en eso estamos.
¿Cómo se puede competir con el turismo de sol y playa?
La gente en verano se va unos cuantos días y no somos referente para esta una semana en Soria o solo estamos vendiendo escapadas pequeñas y tendríamos que enfocarlo  a estancias más largas. Hay que intentar que las administraciones promuevan paquetes, dar en los flujos de turismo que tenemos, como Madrid o País Vasco, la opción de que en Soria se puede estar una semana. Se están empezando a vender fuera, habría que hacerlo de otra manera.
¿Y qué pueden hacer los empresarios en este sentido?
El que más responsabilidad tiene es la institución, eso está claro, y el empresario va de la mano. A partir de ahí, promovemos iniciativas. No es solo la hostelería la que tiene que ir de la mano, son el comercio, las agencias de viaje... y buscar alternativas. Por ejemplo, antes si había una época floja en Soria era el otoño, era la peor desde que terminaba el verano hasta las cenas de empresa de Navidad. Con la micología se ha convertido en temporada muy alta, viene gente con dinero, las estancias son un poco más largas que el resto del año, se gastan en los restaurantes y en comprar productos de Soria. El turismo de verano es muy diferente, de menú del día, más económico; el turista que viene en otoño quiere comer bien, dormir bien y llevar regalos para la familia.
La oferta de establecimientos hoteleros abiertos se ha reducido en un 12% en el último lustro. ¿Qué oferta en alojamientos falta?
Lo que la hace falta a la provincia es llenar durante todo lo año. Que haya picos en los que Soria esté lleno es normal, en San Juan, en Semana Santa, en El Pilar, en Los Santos... ahí está lleno Soria y toda España. La ocupación media a diario puede estar un 30-35%, con lo cual un hotel de diez habitaciones tiene cubiertas tres. Para los picos altos, la oferta hotelera está bien, pero hay que ver qué pasa el resto del año.
Creo que hay de todo. En Soria hay mucha casa rural, va a haber más... y lo único que estaba un poco pendiente eran los apartamentos turísticos y se están empezando a abrir, además de lo del CUS  (Colegio Universitario de Soria). Abrirán en función de lo que se necesite. Es como los restaurantes, si hay más que clientes, al final, alguno cierra.
¿Ya se nota un repunte del alquiler turístico en Soria?
No manejamos mucho los datos de los apartamentos porque Asohtur es una agrupación cuyos asociados son más hoteles, restaurantes, empresas de turismo activo... el que tiene un apartamento de uso turístico no le es rentable estar en Asohtur. Siempre trasladamos que los que estén legales representan una actividad económica que beneficia a Soria, esos clientes se registran en las oficinas de turismo. Nos parece bien ese tipo de negocio. Al final es adaptarnos a los nuevos mercados.
La Diputación acaba de adjudicar dos proyectos para el antiguo Colegio Universitario de Soria (CUS) donde se construirán, por un lado, 35 apartamentos turísticos y, por otro, un hotel multidisciplinar. ¿Qué valoración hace Asohtur?
Desde Asohtur siempre hemos pedido que cualquier uso que se le dé a un suelo público debe tener las mismas condiciones que si es privado. Si ese suelo es mío y quiero montar un hotel de tres estrellas y solo me dejan construir 1.000 metros, que al señor de la concesión le dejen lo mismo. Por ejemplo, en terrazas al ser suelo público no se paga lo mismo que si es privado. Lo único que pedimos es que sean las mismas condiciones para todos.
Estos proyectos de envergadura, ¿cómo pueden influir en el tejido turístico soriano?
Creemos que cualquier actividad que hace una competencia es bueno. En el momento en el que tienes a alguien que es mejor, te hacen ser mejor. La competencia es lo que te hace salir del estancamiento.
Soria, Almazán o El Burgo de Osma, entre otros, apuestan por planes de dinamización turística propios. ¿En qué medida es positivo que se diferencien? ¿Sería más productivo un plan provincial?
Soria es muy grande y es muy difícil generar algo en conjunto. Al final, lo llevamos viendo muchos años, el conjunto es la Laguna Negra y el Cañón del Río Lobos. No pasa nada porque cada ayuntamiento haga sus proyectos, siempre y cuando luego se dé un conocimiento general. 
Los hosteleros sorianos demandamos a las administraciones que nos traten como agentes turísticos. Se crean muchas cosas, folletos, rutas... pero intentan que la gente vaya a la oficina de turismo para apuntar que ha ido. Nosotros en los hoteles tenemos que ir a la Diputación a coger los folletos y llevarlos a tu establecimiento. Demandamos desde hace años que sea la Diputación la que nos sirva de folletos y de formación, y nosotros haremos de agentes turísticos para vender lo que queremos vender. Viene alguien a nuestro hotel y le tenemos que mandar a la oficina de turismo porque no nos han dejado los suficientes folletos, porque vienen con cuenta gotas.
¿Y no sería más efectivo un plan  de carácter provincial?
Cada uno puede vender lo que quiera, siempre que luego lo ponga en el conjunto. Si quieres vender Almazán y solo distribuyes en los hoteles de Almazán, tienes un problema. La Diputación tendría que repartir a todos los hoteles de Soria. Por ahí iría el éxito de los planes de cada sitio.
No sé cómo saldrá, ahora están con el proyecto del Producto Celtíbero y están haciendo un estudio para el que nos han convocado a todas las partes para ver cómo enfocarlo. Es un plan general.
Viendo el precedente de lo que ha sido Numancia 2017, que no ha sido precisamente un éxito... ¿Qué errores hay que evitar?
El principal problema fue la falta de información. Los hoteles no se enteraban de lo que iba pasando. Para empezar en el Producto Celtíbero se nos tiene que tomar en cuenta a todas las partes. Por lo menos, ha habido reuniones.
También en Almazán se han retomado las gestiones para comprar el Palacio de los Hurtado de Mendoza y convertirlo en parador. ¿Sería bueno tener otro parador en la provincia?
No sé cómo estará la ocupación del Parador, va al margen de la red hotelera. Pues es igual, cualquier establecimiento que cumpla con las normas de cada municipio en igualdad de condiciones, no pasa nada. El problema viene si ese parador tiene unas subvenciones diferentes... y eso ya nos cuadra menos. Tampoco sé la ocupación que tiene Almazán, si hace falta tener un parador allí... Si, por ejemplo, hay cinco hoteles y tienen una ocupación media de un 40%, entiendo que no haría falta ningún parador. Sería más importante generar un recurso que hiciera que esa ocupación el resto del año subiera. Es lo que planteamos en su momento con el CUS. Nos parece bien que se haga un hotel, pero nos parecería mucho mejor que se hiciera otro proyecto que genere riqueza. En el CUS se planteó una universidad privada, espacio de congresos... pero la financiación hubiera sido pública.
El ejemplo está en El Burgo de Osma con el hotel Castilla Termal, en cuyo proyecto también estuvo implicada la administración autonómica. El resultado parece positivo.
En El Burgo de Osma se juntan varios factores. Durante muchos años el presidente de la Diputación ha sido Antonio Pardo y era el alcalde; Las Edades del Hombre fueron una barbaridad; y las Matanzas del Virrey, que son una iniciativa privada. En invierno cuando no trabaja nadie, hacen que El Burgo de Osma esté arriba. El Burgo se ha convertido en un lugar de bodas, un porcentaje importante se celebran allí. Los meses malos los tienen cubiertos.
La profesionalización del sector es otra de las asignaturas pendientes en general. ¿En qué se ha mejorado y qué queda por hacer?
Desde Asohtur reclamamos que haya un poco más de formación para nuestros trabajadores y que las administraciones dediquen algo de dinero de esos planes turísticos a formación. Creemos que sería bueno que la Escuela de Hostelería se profesionalizara un poco más, no sé si es acertada la oferta académica. La hostelería en Soria tiene una falta de personal profesional muy grande y la gente que sale de la Escuela de Hostelería no se termina de dedicar a ello. Soria es una ciudad icónica para tener una buena escuela de hostelería. No hay gente formada para hostelería, porque no todo el mundo vale, y ese punto de cualificación hace falta.