SOPA DE GUINDILLAS

José Luis Bravo

Periodista


Obsolescencia programada

El término con el que encabezo esta columna de opinión se ha puesto de moda en relación con los productos de consumo, que tienen una vida limitada porque así lo ha planificado la empresa que los ha fabricado. Una lavadora tiene que durar 10 años, y nada más porque, de lo contrario no fluye el mercado y no se pueden vender tantas como hacen falta para lustrar, lo más posible la cuenta de explotación. En esta ocasión, sin embargo, me aprovecho de la precisión de estos términos para aplicarlos a cierta tipología de partidos políticos. Me refiero a los de carácter localista o provincialista, que han recorrido el espectro electoral en Soria en los últimos 30 años. 
Este tipo de partidos tienen un recorrido limitado, se presentan a unas elecciones y logran representación en base a la defensa específica de los intereses de Soria. Luego crecen a la siguiente legislatura e incluso tocan poder, se desmoronan a la tercera y desaparecen en la siguiente. Tal ocurrió con ADEIS, Agrupación de Electores Independientes, que llegó a presidir la diputación, con ASI que, tras sus segundas elecciones accedió al poder en el ayuntamiento con famoso tripartito, acompañando al PSOE y a Izquierda Unida. IDES siguió una estela muy parecida con Encarnación Redondo como alcaldesa.
Los ciclos no tienen, necesariamente porqué repetirse, pero el actual partido, de extracción provincialista, la PPSO, ya había iniciado su retirada, tras el pacto en la diputación con el anuncio de su integración en el PP a medio plazo. Sería la segunda vez que  se fundía con otra formación y eso lo hace singular.  Pase lo que pase ellos  solos se están  poniendo la soga al cuello por un delito de lesa incoherencia. Se presentó a las generales denostando a los grandes partidos que no defienden el interés de la provincial, a la caza de ese posible escaño que decidiera un gobierno, a estilo canario,  para abrir la cerradura de la caja fuerte. Pero apenas dos meses después de esas elecciones, las municipales propiciaron un acuerdo en la diputación que contemplaba la integración progresiva en el PP de los miembros de la PPSO. Vaya, parece que ya no reniegan de este partido, nos dijimos, pero duró poco la fiesta porque tras la negativa popular a compartir lista en las generales de noviembre vuelven a empujar con ímpetu sus candidaturas con el mimo argumento de abril pasado. Los partidos nacionales no sirven. No atienden a Soria y vuelven a ofrecer puestos en las listas a Soria ya, que sin duda desistirá como hizo antes.
Con algunas variantes se va a cumplir la previsión que apuntaba, salvo  acontecimientos que den un giro de 180 grados a la situación.