CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Los debates los carga el diablo

Ningún país merece un presidente que no tiene palabra, un presidente que engaña, por no decir que miente.

Pedro Sánchez, en su afán de dividir el voto de la derecha para mantenerse en el gobierno, rechazó la oferta de TVE para participar en un debate con Casado, Iglesias y Rivera. Sí aceptó el de Antena 3, al que se le había sugerido que incluyera a Santiago Abascal. Cuando le advirtieron que los debates debían ser con candidatos de partidos parlamentarios, desde PSOE-Moncloa se puso como excusa que Vox debía estar incluido porque los sondeos indicaban que conseguiría el 10 por ciento de los votos.

Sánchez y los suyos estaban entusiasmados... hasta que llegó la Junta Electoral Central y echó atrás el debate apelando a la legalidad.

No se arredró Sánchez, sin Vox no le interesaba el debate en A3, que podría convertirse en un mano a mano entre él y un Casado que le ha dado sobradamente en las sesiones de control de gobierno. Así que su equipo anunció que no irían a Antena 3 sino a TVE porque cumplía lo que marcaba la ley –A3 ya había anunciado que el debate se celebraría sin Vox- y además decía el equipo que mejor una televisión pública porque es de todos y era un honor acudir a TVE. ¿Qué pasa, que no era un honor antes y sí después? ¿A quien pretende engañar Pedro Sánchez?

Los debates electorales los carga el diablo, pero lo que no había ocurrido hasta ahora era que todo un presidente se echara atrás al ver que se venía abajo su estrategia de seguir dividiendo a la derecha y se iba a encontrar con un Casado y un Rivera a cara de perro contra él. Con dos periodistas, Ana Pastor y Vicente Vallés que no se casan con nadie, mientras que en TVE se puede arreglar alguna componenda en ese sentido.

?Todo apunta a que el presidente se arrugó ante lo que se le avecinaba, que podía provocar que perdiera la cómoda ventaja que tiene ahora, debida en gran parte a su empeño en dar mucha cancha a Voz para debilitar al PP.

Por otra parte Sánchez debió ver las orejas al lobo si siguió el debate a seis que se celebró también en TVE entre la ministra Montero, Cayetana Álvarez de Toledo, Irene Montero, Inés Arrimadas, Gabriel Rufián y Aitor Esteban. Alvarez de Toledo y Arrimadas dieron a la ministra hasta en el carnet de identidad. Dieron incluso a Rufián, que no es de los que se callan cuando le atacan. Pero quedó mudo ante una Cayetana que llegó a amenazarle con una denuncia cuando la acusó de defender a los violadores.

Pedro Sánchez puede argumentar lo que quiera, pero lo que hay es que pretendió jugar con ventaja y, cuando la perdió, se ha ido con la música a otra parte. Una parte más acomodaticia a sus intereses.


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