TRIBUNA LIBRE

Fernando Jáuregui

Escritor y periodista. Analista político


Ganador del debate antes de empezar Fortes

Naturalmente, he de confesar que escribo este comentario antes de que el debate en RTVE hubiese comenzado: los horarios y los espacios, en periodismo, son sagrados. Pero ¿cómo escribir hoy, manteniendo un diario de campaña, sobre algo ajeno al debatazo a cuatro? Dentro de unas horas, todo serán cábalas acerca de quién ganó, perdió o empató en la confrontación de los cuatro principales candidatos a ocupar la presidencia del Gobierno de España. Y no habrá encuestas sobre cómo influyó en los (muchos) indecisos este primer acto televisivo de este lunes, o el segundo de este martes, simplemente porque ahora las encuestas están prohibidas por una legislación absurda que todos critican y nadie remedia. Así que me cumple escribir sobre algo de lo que estoy, a priori, seguro: antes de que hubiese empezado, el debate ya lo había ganado su moderador, el periodista de la plantilla de Televisión Española Xabier Fortes.

Desde luego que no me mueve ni dependencia alguna de 'la casa' televisiva, en la que ya no colaboro, ni una especial amistad con el pontevedrés Fortes, a quien sí conozco y con quien colaboré un tiempo, comprobando entonces sus cualidades como profesional. Claro que le tildarán, como tantas veces han hecho con quien suscribe, y con muchos en uno u otro sentido, de estar más cerca de la izquierda que de la derecha, o viceversa, e incluso argumentarán con su tradición familiar, por ser hijo de un militar represaliado por ser antifranquista. Bueno, el propio Fortes también fue, por cierto y salvando todas las distancias, represaliado: tras dirigir uno de los espacios nocturnos entonces más en boga en TVE, un nuevo Gobierno -bueno, los designados por el nuevo Gobierno para dirigir el Ente- le envió a informar sobre aguaceros en Galicia, ocupación muy noble, pero sin duda considerada un 'castigo' contra la 'militancia' del periodista en el díscolo Consejo de Informativos de aquella casa. Si digo que Fortes ha ganado el debate no es porque haya cumplido bien su papel como moderador -ya lo hizo en el anterior debate a seis de 'segundos escalones': y eso que los litigantes se las traían-; cuando escribo solo puedo aventurar, conociendo al personaje, que saldrá lo más airoso posible del difícil lance, que menudos miuras salen al ruedo. Afirmo que ganó antes de empezar porque, si el debate se celebra, se debe en buena parte al coraje puesto en defensa de una televisión pública de calidad, frente al Gobierno y frente a la propia administradora única y provisional (ya lleva casi 10 meses) de la macro empresa, por un puñado de profesionales de prestigio, entre ellos, destacadamente, el propio Xabier Fortes, o Carlos Franganillo, u otros varios, probablemente muchos, cuyos nombres lamento no poder transcribir al completo.

Creo que el lance, que ha ensombrecido la trayectoria de campaña de Sánchez, con un manejo inhábil del proceso de debates, en el que incluso quiso dejar inicialmente fuera a la televisión pública, ha servido para reforzar la idea de la independencia de RTVE, tan debilitada por la acción de sucesivos gobiernos (del de Rajoy ya hablaremos en su día: hoy no toca, pero vaya si hablaremos). Y, en lo que me atañe como periodista, pienso que también se ha fortalecido el papel de los informadores independientes frente a los poderes, incluso frente a los  poderes propios. Lo que es algo muy relevante en esta era en la que muchos compañeros eligen ocupar un escaño -muy legítimamente, claro_ antes de seguir en este duro sacerdocio del periodismo; una era en la que, sin que este fenómeno tenga nada que ver con lo anterior, la libertad de expresión está, me parece, en retroceso.

Por eso creo que Xabier Fortes ha ganado antes del comienzo de la emisión. Y se ha ganado el honroso, y comprometido, papel de moderar un debate en el que faltan voces. Sí, pienso que la de Vox. Y femeninas, entre otras cosas; ya sé que ha habido quien ha dicho que, ya que ninguno de los candidatos a la presidencia es mujer, no habría estado de más que, junto a Fortes, hubiese estado una profesional de prestigio, perteneciente o no a la plantilla, coadyuvando igualitariamente en la moderación, como ocurrirá este martes en Atresmedia. Si de mí hubiese dependido, que desde luego está lejos de depender, qué duda cabe de que se habría dado ese paso. Puede que los formatos de estos debates hayan de modernizarse, abrirse a las preguntas de la gente y de más periodistas con diferentes talantes, por ejemplo. A mí me hubieran gustado más debates, en los que hubiesen intervenido políticos de raza y relieve, desde Núñez Feijóo a Urkullu, pasando por Arrimadas, Juan Manuel Moreno, Iceta -sí, Iceta--, García-Page, Ximo Puig, o los que ya no volverán, como Javier Fernández o Juan Vicente Herrera. O/y ese cara a cara entre el jefe del Gobierno y el líder de la oposición. Pero, claro, visto lo visto, el tener debate, y más aún dos debates, aunque sean a cuatro, es ya un triunfo sobre los que parecían los designios del Poder, de los poderes. Viva la transparencia. 


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