El salario que retiene talento

Carlos Cuesta (SPC)
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La retribución 'emocional' es la estrategia que utilizan las empresas para incrementar la productividad y motivar a sus empleados con bienes que son tan valorados como el dinero

El salario que retiene talento

La mayoría de los recién titulados universitarios tienen un objetivo claro al finalizar sus estudios e incorporarse al mercado laboral con un empleo por cuenta ajena: trabajar para una compañía que valore su talento y que, además de garantizarle un salario digno acorde a su formación y responsabilidades, le ofrezca también un conjunto de bienes o beneficios intangibles diseñados para satisfacer sus necesidades de tipo profesional, personal y hasta familiar.
Se trata de lo que los economistas llaman salario emocional, que integra una serie de retribuciones de carácter no económico, que ayudan a mejorar la calidad de vida, y que influyen de una forma determinante en el nivel de motivación y productividad del equipo de trabajo de una empresa, incluso tanto como el dinero que perciben.
El objetivo de las empresas que promocionan este tipo de complemento es atraer al mejor talento y, sobre todo, contrarrestar la rotación de personal, además de incentivar un mayor rendimiento y el crecimiento de la compañía.
Es, en muchas ocasiones, la respuesta a la pregunta que se hacen los expertos en recursos humanos de ¿por qué todos quieren trabajar en compañías como Apple, Google,Facebook? 
La exigencia laboral en cualquiera de estas multinacionales es máxima, pero los horarios flexibles y facilidades de todo tipo hacen que el empleado sienta deseos de contentar a sus superiores y de dar lo mejor de sí. Corporaciones como, por ejemplo, Google se caracteriza por contar con actividades de ocio como futbolín, ping pong o billar a disposición de cada uno de sus trabajadores. Es más, dentro de las oficinas es posible desplazarse en patinete, darse un masaje o ir a clases de yoga.
En España, empresas como El Corte Inglés incluyen dentro de lo que se denomina salario emocional a sus trabajadores un descuento en la mayoría de sus productos e, incluso, su departamento de viajes ofrece a sus empleados la posibilidad de hacer actividades promocionales a cualquier parte del mundo con todos los gastos pagados para que conozcan in situ los destinos y complejos hoteleros que luego ofrecen en sus agencias.
Otras compañías ofrecen a sus empleados, planes de jubilación, bonos, coches de empresa, tarjetas de combustible, seguros médicos, becas de estudios para sus hijos, guarderías, acceso a los mejores colegios,  formación, cursos de idiomas, jornada flexible que permita a sus trabajadores  actividades como hacer deporte, llevar a los niños al colegio, realizar trámites o tratamientos personales en horario de oficina, ir al supermercado, o días adicionales de vacaciones para facilitar la conciliación.
Las empresas son conscientes de que este tipo de iniciativas, además de potenciar una buena imagen de la compañía, también  mejoran el ambiente de trabajo, aumentan el compromiso y la productividad de los empleados y, sobre todo, les fideliza para que no busquen otras empresas con mejores retribuciones o condiciones laborales.
Los especialistas en psicología de trabajo llevan mucho tiempo estudiando el salario emocional y para ellos, lo más importante es que permite a los trabajadores construir una vida más saludable y productiva, manteniendo equilibrado el balance entre la familia y la profesión, lo que redunda en la disminución del absentismo y mejora la calidad del servicio que dan a sus clientes. Ayuda, también, a que los asalariados se sientan motivados, útiles y reconocidos. 
Aunque todos los conceptos enumerados como beneficios no se pueden aplicar en todas las empresas, sin embargo, el hecho de que exista una concienciación desde el departamento de recursos humanos hace que la persona se sienta más identificado con las políticas de la empresa, demuestre su orgullo de ser uno de sus operarios y haga todo lo posible para que se mejoren los resultados.
El mercado laboral ha evolucionando en los últimos años propiciado, en gran parte, por el uso de las nuevas tecnologías y plataformas digitales que abren un mundo de posibilidades sin precedentes frente a la forma en la que se ha trabajado tradicionalmente. Los asalariados han mejorado en cuanto a cualificación, idiomas, trabajo en equipo, objetivos y desarrollo de proyectos. Hoy en día, casi todo se puede producir desde cualquier parte del planeta, la diferencia está en el grado de compromiso e implicación que tienen los trabajadores a la hora de desempeñar su actividad y ahí es donde entra el salario emocional que, si bien es cierto, no está por encima de la retribución económica, sin embargo, es el arma secreta que tienen las empresas para retener a los mejores y potenciar el talento favoreciendo el desarrollo de una carrera profesional que, lejos de anquilosar a una persona en el mismo puesto durante toda su vida laboral, le permite crecer, ostentar responsabilidades, sentirse útil y, en definitiva, parte de la compañía.
 

Reclutamiento. En este escenario, es importante tener en cuenta que la estrategia del salario emocional se inicia desde que una persona es seleccionada para trabajar y, por supuesto, continúa durante el desarrollo de su carrera con el objetivo de motivar y retener a las más cualificados. 
Así, las nuevas generaciones ya no tienen suficiente con el salario económico; necesitan, además, ser recompensados con otro tipo de retribución que les ayude a conciliar la vida profesional y familiar; y aquellas organizaciones que se han situado en la vanguardia de la gestión del talento y del cuidado de su capital humano son sus preferidas y se han convertido en las best places to work.