Rioseco se resiste a cerrar su tienda

Sandra de Pablo
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La propietaria se jubila después de 30 años pero quiere dejar su negocio en buenas manos. El Ayuntamiento bonificará el alquiler de una vivienda municipal a quien asuma la gestión del comercio

Rioseco se resiste a cerrar su tienda - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

Sole lleva más de 30 años en la tienda de Rioseco, ahora se quiere jubilar y junto a su marido, Esteban, busca a una familia que lleve su negocio; no quieren cerrar, esperan que alguien se haga cargo y que el pueblo pueda seguir contando con este servicio fundamental. Anexo a la tienda, en la planta baja de su casa, Sole gestiona también un bar con una amplia terraza junto a la plaza de Rioseco; quieren traspasar todo pero no dejarlo en manos de cualquiera, esperan que pueda ser una familia que se instale en el pueblo y, si es posible, ayude a mantener abierta la escuela. La familia de Sole, llegó primero al pueblo de Valderrodilla, desde allí se enteraron de que en Rioseco necesitaban a alguien para atender el teléfono público y decidieron emprender su aventura laboral. Además de la línea telefónica que por aquellos tiempos daba servicio al pueblo, apostaron por completar el negocio con un bar y ampliaron con la tienda cuando cerró el anterior propietario. Por entonces la vida en el pueblo era distinta, el negocio ha ido yendo a menos porque también ha bajado el censo en el invierno, sin embargo el verano es muy agradable de pasar en Rioseco.
En la tienda tienen «un poco de todo lo que se puede tener en un pueblo, tampoco mucho», cuenta su propietaria. Sole vende fruta, pan, embutidos, pescado congelado, leche y ultramarinos entre otros. Por su negocio pasa «casi todo el mundo del pueblo», por eso le da pena dejarlo aunque sea hora de descansar. Casi en la despedida de negocio, se queda con los buenos clientes que ha tenido y espera que quien llegue pueda vivir de la tienda y el bar como su familia.
Ayuda a los que llegan. En el pueblo no se quieren quedar sin la tienda, es un servicio fundamental para la calidad de vida en Rioseco y esperan que alguien pueda hacerse cargo de ella. El alcalde, Eufemio Álvarez reconoce que para los pueblos es muy difícil abrir una puerta que se ha cerrado, por eso confía en que la tienda siga adelante, para ello y «aunque es un tema privado» respaldaran la nueva gerencia con la subvención de la mitad del coste del alquiler de una vivienda municipal, así lo hacen con las familias con niños y así esperan hacerlo con quien se quede la tienda que no deja de ser un servicio social en pueblos como este. 
El alcalde recuerda que en Rioseco hay mucha gente que no tiene coche propio y que el autobús apenas pasa una vez a la semana por lo que es fundamental tener un negocio así abierto en el pueblo. Rioseco de Soria tiene unos 80 vecinos censados en invierno pero llega hasta los 300 en verano. Es un pueblo muy arreglado que mantiene la escuela gracias a las viviendas de alquiler municipales que atraen a familias con niños en una iniciativa ya de largo recorrido.. 
Además de respaldar la permanencia de la tienda en el pueblo, los responsables del Ayuntamiento continúan trabajando de la mano de los planes provinciales de la Diputacíón, poco a poco van renovando las redes de abastecimiento de agua y esa será también la intervención más próxima. Más allá de los asuntos ordinarios, en la mente de los responsables del Ayuntamiento de Rioseco está la puesta en valor de la Villa Romana de los Quintanares, saben que es un deseo de muy largo recorrido. El primer paso será la elaboración de un proyecto y así lo van a intentar llamando a las puertas que sea necesario.