"Los niños lo están llevando bastante bien. Dan ejemplo"

Nuria Zaragoza
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José Enrique Valero, del Ampa Doce Linajes, asegura desde un punto de vista personal como padre de dos menores que están demostrando una comprensión «mejor que muchos mayores»

"Los niños lo están llevando bastante bien. Dan ejemplo" - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

La pandemia ha puesto a prueba también a las familias, y el equilibrio del hogar. Un padre de familia, el secretario del AMPA del Colegio Doce Linajes, José Enrique Valero, valora la situación. 
Tras la polémica suscitada, finalmente los niños podrán salir desde el lunes a dar paseos. ¿Cómo se ha recibido la noticia? 
Estamos contentos. Por los niños, por nosotros y porque entendemos que eso es una buena señal en la evolución de la enfermedad. Lo único que los padres debemos tener en cuenta la situación y ser conscientes de que es un salida para oxigernarse, así que debemos actuar con responsabilidad. 
Yestamos contentos pero un poco expectantes con el tema de las edades. ¿Qué hacemos con los de 15, 16...? Mi hija tiene 17 y, claro, es menor de edad pero no puede salir. 
¿Cómo están viviendo los niños esta situación de confinamiento? 
Los niños lo están llevando bastante bien y bastante mejor que algunos adultos, incluso. En mi caso tengo un niño de once años y una chica de 17 y me está sorprendiendo lo bien que lo están llevando. Son muy conscientes del problema que hay y son ellos mismos los que dicen de no salir. 
¿Entienden los niños esta situación?
Habrá casos pero, en general, los niños lo han entendido. Todos vemos  vídeos en los que son los primeros que dicen «yo me quedo en casa». Eso sí, también digo que ya llevamos un mes y ya empieza a saturar un poco todo.  Seguramente habrá padres que digan que esto es un calvario. Yo no es que diga que estoy encantado, porque la situación no es fácil, pero estoy sorprendido de lo bien que lo llevan mis hijos, dentro de. No protestan ni dicen cuándo acaba esto. Son más pesados cuando vamos de viaje [risas].
 Veinticuatro horas en casa puede ser una situación agobiante y, también, una oportunidad. ¿Aprueban o suspenden las familias en convivencia?
Como todo, de puertas para adentro, dependerá. Los niños tienen sus momentos y, en algunas edades, hay que estar entreteniéndoles todo el tiempo y, al final, se te acaban los recursos. Y después ya de un mes aún es más complicado. Pero creo que más de uno sacará el lado bueno de esta situación y hay muchos padres y madres que estarán diciendo que están disfrutando mucho más de sus hijos.
Estar trabajando en casa y cuidando a los hijos ¿es posible o es utopía? 
Yo estoy así, por la mañana tengo teletrabajo. Es cierto también que seguramente si mis hijos tuvieran cuatro o cinco años sería más difícil. A ciertas edades las tecnologías ayudan, mandan las tareas los profesores… y más o menos están entretenidos. Pero los niños más pequeños piden más atención y es más complicado.
Padres y ahora también profesores. 
Nos ha pillado de golpe a toda la sociedad. Los profesores lo están intentando. Mi hija, que está en Bachillerato, veo que lo tienen bastante controlado. En Primaria se intenta pero es un poco más complicado por el tema de ordenadores, de espacio para que ellos trabajen… El lado bueno de todo esto es que nos puede ayudar a introducir más las tecnologías en la educación de los chavales y que, cuando salgamos de esto, sea una herramienta de más uso. Pero es cierto que algunos padres están superados porque los niños tecnológicamente saben más que los padres pero siempre hay el «esto no me funciona», y para el padre que no controla de tecnología… es complicado. 
Materia no están avanzando, es más refuerzo, y no se sabe si evaluable o no, así que los padres no nos tenemos que agobiar. Está bien que los niños hagan la tarea, pero sin agobio. 
Estamos en abril y el curso acaba en junio, no creo que se acabe evaluando estos meses. Este trimestre no puede ser un trimestre normal.   
Hay quien propone retomar el curso el julio o, incluso, en agosto. 
Yo soy partidario que, con el mes que han llevado los niños, la mejor forma de compensarles es que tengan su verano y que, en septiembre, se empiece -como han comentado ya algunas organizaciones- retomando un poco lo del curso anterior. Cuando hay cambio de centro (de Primaria a ESO) es más complicado, pero se tendrá que estudiar. Los niños se merecen precisamente más las vacaciones.
El Ministerio de Educación calcula que un 10% de los estudiantes no tiene acceso a Internet en casa. ¿Hay niños que se van a quedar atrás?
Hay familias que tienen limitaciones. A las AMPAS nos ha llegado, y a la Dirección Provincial también, el ofrecimiento por parte de algunas compañías telefónicas de tarjetas para que puedan usarlas pero, claro, si no tenemos ordenador… Se está intentando y se pregunta a los padres pero, de momento, como tampoco es obligatorio el seguimiento de las clases por Internet… Yo intento buscar el lado bueno y espero que esto sirva para buscar soluciones a esas situaciones. 
Cuando pase esto, ¿tendremos un problema de adicción a las tecnologías?
El problema lo teníamos ya... pero es verdad que antes igual estaban media hora y ahora tres o cuatro. Puede ser que sea uno de los daños colaterales de esta crisis. Es un problema que habrá que estar luego muy encima.
¿Cómo se combate el «me aburro»?
Es más el pensarlo que el día a día, porque luego si tienen sus tareas y rutinas... Es cierto que en edades tempranas es más complicado. Habrá momentos estresantes pero ahí la imaginación de cada padre entra en juego, aunque es verdad que ya se va a acabando. Es evidente que no es la situación ideal para los niños pero creo que se adaptan a las circunstancias mejor que los adultos. Nos dan ejemplo. Algunos mayores en las calles no lo dan tanto... Por lo que hablamos en el grupo del AMPA lo van llevando pero ya es un mes y va pesando, en los niños y en todos. Al principio era como una ‘aventura’ pero ya... cuesta más. 
¿Qué mensaje daría al Gobierno de parte de padres e hijos?
Que tomen nota de lo que se hizo mal antes y que ahora ha salido a la luz. A nivel educativo y en todos los niveles. Aprender y, tras superarlo, no volver al error, cambiar y estar prevenidos.