CARTA DEL DIRECTOR

Iván Juarez


El debate como expresión democrática

Con la llegada de las campañas electorales, en plural, se han popularizado los debates. El del pasado martes, histórico en Castilla y León, el primero en 24 años en la Comunidad. Ha habido que esperar pero ha merecido la pena porque todo acercamiento entre representantes que suelen hacer la guerra por su cuenta en campañas crispadas, abundantes en reproches y a veces escasas en propuestas, son positivos. El ciudadano, potencial votante, sale beneficiado de una puesta en escena en la plaza pública que en este tipo de formatos tiene como canal idóneo la televisión, medio que aglutina los principales elementos de todo debate, la imagen y la palabra, el fondo y la forma. Los principales candidatos a presidir la Junta de Castilla y León se batieron en un duelo dialéctico sosegado, propio de estos lares, con algún que otro artificio en forma de gráfico o fotografía. La cita televisada a través de La 7 de RTVCyL dice mucho de nuestro carácter, sobriedad, respeto, con algún que otro conato, pero sin una voz más alta que otra y, por momentos, con excesiva falta de entusiasmo. Demasiado recrearnos en el déficit de un territorio, sobre todo poblacional, sin atender a las virtudes del mismo que también goza de argumentos para mantener viva la ilusión. Pero esa llama faltó en el debate autonómico a esperas de los que suceda el día 21 ya inmersos en la recta final de campaña electoral.
No cambio la puesta en escena sobria de los candidatos de la Comunidad por las formas exhibidas en los debates camino de las Generales en los que se traspasaron líneas rojas, las primeras las de la educación y respeto al oponente político. Pero es cierto que ese listón tan elevado de bajeza política ha influido en que los candidatos posteriores reduzcan excesivamente el tono hasta lo tedioso. Cicerón, rey de la retórica, no aprobaría a ninguno de los cuatro aspirantes a presidir la Junta sobre todo en el capítulo que hace referencia a cuidar la expresión, entonación, mímica y gesto. La política tiene una parte importante de seducción que pasaron por alto los candidatos, que se limitaron a desgranar, y esto también es positivo, buena parte de su programa electoral y actuaciones futuras.Pero no añadieron aditivos que hicieran su relato más atractivo (la educación no está reñida con el empleo de un lenguaje perspicaz, afilado, que ponga en dificultades al contrario). Igea, por su bisoñez en estas lides; Pablo Fernández porque sigue la estela de un ultracorrecto venido a menos Iglesias; Tudanca porque exhibió  su carácter presidenciable sin recurrir a los reproches y sí a las propuestas como anunció al comienzo de su discurso; y Mañueco porque bastante tuvo con sacar la muleta y resistir los embites a los que es sometido el partido que está en el poder, saco de boxeo, metafórico, de todo debate. Con sus carencias, con su falta de hábito en este tipo de debates, hay que agradecer a los candidatos su buena predisposición para romper la tendencia en una Comunidad cerca de cuarto de siglo huérfana de debates. 
Si el martes fue el momento de las elecciones autonómicas y sus aspirantes, este jueves La 8Soria ofrecía a todos los telespectadores de la provincia un debate a cuatro camino a la Alcaldía de Soria. Cuatro porque así lo dispone la ley electoral, con aquellos partidos que tienen representación municipal. En el caso de la capital soriana, Ciudadanos,Soria en Común, Partido Popular y PSOE. Los tiempos tasados, según los criterios que rigen este tipo de debates, no hacen fácil que se establezca un diálogo. Sin embargo, en el debate que acogió el Campus Duques de Soria, moderado por quien escribe, se presentaron propuestas y también se elevó el tono, sin traspasar límites, como demandan este tipo de citas. Jesús de Lózar, concejal con cuatro años de experiencia, fue tal vez el que menos interacción con el resto, dedicado a lanzar propuestas, algunas más realistas que otras.El de Ciudadanos se siente más cómodo fuera de foco, con ideas expresadas sobre el papel y remitidas a los medios vía correo electrónico, como ha acostumbrado a lo largo de esta legislatura.Lo suyo es más el fondo que la forma, aunque dejó buenas intervenciones. Teresa Madrid añade a su experiencia como empleada municipal un equipo con bagaje, su confluencia suma dos concejales. Tiene ideas  y no dudó en profundizar en las críticas hacia el equipo de Gobierno, pauta en la actuación de Izquierda Unida y Sorianos por separado a lo largo de esta legislatura. Los mejores momentos, los más esperados, llegó con el choque inevitable entre Yolanda de Gregorio y Carlos Martínez.La popular lideró la ofensiva contra Martínez a sabiendas de que solo la iniciativa y el arrojo conduce al premio, más cuando se trata de propiciar una remontada que se antoja difícil. No dudó en interrumpir en ocasiones al candidato socialista que haciendo uso del último turno de palabra fue desgranando los principales pilares de su gestión que pasará la ‘ITV’ el próximo 26 de mayo. El debate a cuatro es solo la antesala del ‘cara a cara’ que tendrá lugar este próximo jueves también en el canal local, un encuentro que se antoja decisivo. Como en el caso de los candidatos autonómicos, hay que agradecer la disposición de los aspirantes a debatir de forma certera pero desde el respeto al rival político.
La cita autonómica y también la local, han puesto de manifiesto el buen hacer de los profesionales de RTVCyL, de La 7 y La 8, cuya labor  ha servido para cumplir con creces su compromiso de servicio público promoviendo la divulgación de las propuestas electorales de los diferentes partidos y un diálogo necesario; un debate convertido en una expresión democrática.