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«No tenemos una necesidad de cambiar el modelo productivo»

David Alonso
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Francisco Hevia, director corporativo de Galletas Gullón, accedió a mediados de abril a la presidencia de la Fundación para la Excelencia Empresarial, que agrupa a 90 de las empresas más importantes de la Comunidad para compartir su experiencia

«No tenemos una necesidad de cambiar el modelo productivo» - Foto: Jonathan Tajes

Qué objetivos se ha marcado como presidente de la Fundación Execyl tras aterrizar en un periodo de convulsión por la crisis derivada de la covid-19?
Desde Execyl lo afrontamos con la tranquilidad de que nuestro objetivo es fomentar que las compañías hagan cada vez las cosas mejor. No solo trabajamos para nuestros 90 socios, el objetivo numero uno es llegar a más empresas y generar más creación de valor en la Comunidad. Dentro del contexto en el que estamos, tenemos la ventaja de que nuestra actividad principal es el conocimiento y favorecer que las empresas vayan mejorando, y eso no ha cambiado con la covid-19. Esa pasión de los empresarios por intentar mejorar las compañías afortunadamente se mantiene

¿Cómo pueden ayudar a que las empresas de Castilla y León superen esta situación y se enfrenten a los nuevos retos del futuro?
Nosotros trabajamos en los ejes de la excelencia. Uno es la competitividad, que se compone de intentar ser el mejor en lo tuyo hoy, producir más barato y ser más competitivo. El otro gran ámbito es tener propósito empresarial, es decir, que tu compañía existe por algo, que su propia existencia responde a algo concreto. En mi caso, vengo de Gullón, una empresa agroalimentaria, nuestro propósito es dar de comer seguro y sano a la población. Que las compañías tengan propósito ayuda a su pervivencia a largo plazo.

Representan a 90 de las grandes compañías de la Comunidad, ¿cómo pueden estas tirar de las pymes para que no se queden atrás?
Hemos descubierto dos vías. Por una parte, conocer las pymes y el tejido productivo de Castilla y León para tenerlas en cuenta en la propia cadena de valor de las grandes empresas. Este es uno de los elementos que desde la Fundación logramos, darle visibilidad a estas pymes. Y la segunda es compartiendo. Yo creo que la gran ventaja que tenemos es que como somos una Fundación multisectorial compartimos todo lo que sabemos, y eso es uno de los conocimientos que las grandes compañías pueden tener con las pequeñas. Pero ojo, también podemos aprender las grandes de las pequeñas. Nosotros hemos aprendido muchas cosas muy interesantes de pymes de Castilla y León que no sabíamos que se hacían aquí y las hemos incorporado a nuestro propio conocimiento. 

¿Qué diferencia al tejido empresarial de Castilla y León, más allá de su potencial en automoción y agroalimentario, del resto?
Nosotros pensamos que es mucho más diverso que esos dos ámbitos, y que hay muchos sectores ocultos con auténticas joyas en todas las provincias. Y esto hay que ponerlo de manifiesto y no ser reduccionistas, porque tenemos un tejido diverso y con mucho que aportar. ¿Cual es la característica para nosotros? El tamaño. Hemos sido sectores que hemos surgido para dar un servicio muy local, luego provincial, luego nacional, para después internacionalizarse. Hay una característica que es que en Castilla y León todavía somos compañías de un tamaño pequeño.

¿Y cómo puede diferenciarse en un mundo tan globalizado?
Me alegro que hagas esta pregunta, porque así aprovecho para arrimar el ascua a mi sardina. Esto se consigue a través de la excelencia. Si tu eres el mejor haciendo algo, vas a destacar aunque estés en una zona rural perdida. Cuando tu haces las cosas muy bien, destacas sin duda. Hagamos lo que hagamos que sea con la pasión de ser los mejores, porque esa calidad es la que nos va a hacer diferenciarnos. Esto pasa hasta con profesiones olvidadas como los campaneros. Castilla y León tiene los mejores campaneros del mundo. Lo que tienes que hacer es tener el mejor jamón, el mejor software o las mejores alas de avión, porque si lo haces muy bien destacarás.

¿Cómo ha impactado la pandemia en las actividades y seminarios que desarrolla la Fundación?
Nos ha pasado como a otras organizaciones, que hemos pasado del presencialismo al digital en 24 horas. En este contexto hemos mantenido la agenda de actividades al mismo ritmo. Pero también es cierto que en una Fundación como la nuestra el trato humano es muy importante, y eso no se puede llevar a cabo con este formato online. El roce humano es un tema que queremos recuperar en cuanto lo permitan.

El Plan de Recuperación europeo puede ser un punto de inflexión para las empresas autonómicas ¿Cómo se está gestionando la presentación de proyectos a estos fondos?

La Unión Europea por primera vez en la historia se va a endeudar de forma mancomunada para fomentar la economía. Esto es una noticia superpositiva y un paso adelante para todos. Pero hay que gestionar bien su llegada, y aquí las empresas tenemos que tener más protagonismo, porque somos las que generamos empleo. Se nos tiene que escuchar más y darnos más importancia para que los fondos se trasladen a la economía real cuanto antes. El problema es que la llegada de fondos no va a ser en los próximos seis meses, y el dinero lo necesitamos ya. 

¿Es necesario aprovechar estos fondos europeos para reformular su modelo productivo?
Yo no creo que tengamos una necesidad imperiosa de cambiar nuestro modelo productivo. Lo que si creo es que hay que incorporar a la gente nuevas maneras de actuar. No podemos perder el tren de la digitalización, eso es cierto. Y para eso no hay que cambiar el modelo productivo, sino enriquecerlo y aprovechar esas oportunidades. Los fondos europeos pueden ser muy relevantes para acelerar estos cambios.

Luego la parte de las sostenibilidad nos pasa lo mismo, somos unas Comunidad que ha sido muy sensible con ese tema, porque venimos del agro, de la ganadería, de la minería… y tenemos una industria muy pegada al territorio. En este apartado, incorporar los criterios de sostenibilidad de los fondos europeos es fundamental. Para mí, no porque tengamos que repensar el modelo de negocio, pero si que tenemos que aprovechar los fondos europeos para avanzar en digitalización y sostenibilidad y subirnos al carro de la modernidad. 

En ese sentido ¿Cómo están afrontando las empresas la transición hacia una economía verde?

El endurecimiento de las medidas ambientales no es sobre las empresas, es sobre la sociedad. Todas las normativas son consistentes y coherentes y empiezan en el consumidor. Lo que te están pidiendo es que recicles, que cuando contamines pagas, y todo eso acaba en la factura del consumidor. No es un tema solo de empresas, que si que es cierto que lo tenemos que interiorizar porque tenemos un mayor tamaño, pero no es algo exclusivo nuestro. La interiorizacion de esas estrategias dentro de las compañías es que cuando pones el foco en el respeto ambiental te genera ahorro.

Otro de los retos es el demográfico ¿qué puede aportar el mundo empresarial para frenarlo?

La mejor responsabilidad social corporativa de una empresa es generar un ciclo económico. Por su puesto que los accionistas tienen que ganar dinero, pero tiene más efectos, como la generación de empleo o el pago de impuestos. Lo primero que puede hacer una empresa para evitar que se pierda población es crear empleo y fijar población. Si somos capaces de generar empleo en cantidad y calidad para que la gente entienda que puede desarrollar su proyecto vital aquí, esa sería la mejor responsabilidad social corporativa.

En este sentido, han puesto en marcha una comisión para la retención del talento junto con la Consejería de Empleo¿cómo se ha articulado y en que dirección apunta?

Nosotros hemos compartido con la Consejería un estudio sobre la situación actual del talento en Castilla y León y donde están los retos y necesidades. Lo que nos dimos cuenta es que las soluciones no son sencillas, que son poliédricas y que necesitan de ‘poquitos’ de todas las consejerías de la Junta. Al final, lo que se ha generado es un grupo de trabajo donde cada uno ha asumido su responsabilidad para crear un plan mayor para generar la sensación de que venir a trabajar aquí es interesante. Está funcionando muy bien porque estamos viendo mucha implicación por parte de las consejerías y estoy seguro de que va a dar muy buenos resultados en el medio plazo.

Execyl defiende su papel de facilitador de experiencias a la Junta de Castilla y León ¿Cómo es su relación y como les ayudan?

Es una fase que se ha abierto en la presidencia anterior de Teresa Cetulio, y que viene acorde al tamaño. Nuestra Fundación ha ido creciendo y cuando hemos visto que eramos lo suficientemente grandes para poder aportar es cuando se ha dado el paso. Hemos percibido que la Junta está muy volcada en escuchar a las empresas y asociaciones para tener el conocimiento de lo que las empresas necesitan y así modular las políticas públicas. Esto está funcionando muy bien y estamos dando los primeros pasos en el proyecto de retorno de talento a Castilla y León. Y también estamos haciendo el mapeo de políticas públicas para ver donde podemos ayudas y participar.

Y entre los propios empresarios ¿cómo es la interlocución ? ¿Se ha impuesto la cultura de la colaboración durante la crisis?

Sin duda. Lo que ha pasado en la sociedad, donde todos hemos intentado ayudar a los de nuestro lado, también se ha reflejado en el mundo empresarial. Hemos tenido que afrontar ERE, ERTE, ruptura de cadena de suministro… y en esto ha habido una gran colaboración para intentar hacer mejor las cosas pidiendo ayuda y ofreciéndola cuando te la solicitan. Al final hemos entendido todos que salvar las empresas es clave de futuro. La actividad económica no hay que mantenerla solo hoy, y tanto las administraciones públicas, como la sociedad y el mundo empresarial ha entendido que una industria que desaparece es una oportunidad de futuro perdida.

¿Y que feedback os han dado los socios de la Fundación Execyl sobre su situación actual?

Nosotros somos más de ver la botella medio llena. Nos están trasladando que hay muchísimas oportunidades, y que cuando las compañías son capaces de salir de su ámbito de confort, internacionalizar, o diversificar sectores, las compañías de Castilla y León rinden. Porque somos perfectamente competitivos cuando salimos a los mercados internacionales. Que, precisamente, este ‘atreverse’ viene de la crisis del 2008, y la sensación que te trasmiten es que aquellas que lo han hecho les ha ido muy bien y han demostrado que no tenemos que tener ningún tipo de miedo y complejo.

¿Qué le parece la supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones?
No trabajamos en el ámbito de posicionarnos a favor o en contra de las medidas de la administración pública. Ahora bien, como asociación empresarial, lo que nos gusta es tener nosotros el dinero para invertirlo y generar más actividad. Todo lo que sea que la presión fiscal baje y que nos deje tener más dinero para invertir y crecer más rápido nosotros lo vamos a agradecer siempre.

¿Han propuesto a la Junta ajustar algún tributo autonómico?
No estamos ahora mismo preparados para entrar el ámbito del ‘lobby’ formal. Nosotros tenemos opinión como empresas que somos pero nuestra relación con la Junta es más para sumar a sus proyectos públicos, buscar en que podemos ayudar o como aportar nuestra experiencia para que ellos vayan modulando las políticas públicas.