La vaquería se postula como proyecto contra la despoblación

Ana I. Pérez
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La cooperativa defiende que la granja de 23.500 vacas y la planta de biodigestión de purines cumplen «con todos los paradigmas de la economía circular de reutilización de materias»

Valle de Odieta postula la vaquería al Plan de Recuperación - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez

Valle de Odieta propuso la vaquería de Noviercas a la Manifestación de Interés lanzada por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) para la identificación de proyectos tractores para la dinamización de la economía y lucha contra la despoblación en municipios de menos de 5.000 habitantes dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia dotado con los fondos Next Generation EU [España recibirá 140.000 millones de euros], tal y como confirma el director del proyecto denominado ‘Granja de ganado vacuno de leche y planta de biodigestión de purines’, José Jiménez.  

«El proyecto encaja en la convocatoria que publicó el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico a finales de noviembre. La denominación era: proyectos tractores para la dinamización de la economía en núcleos de población de menos de 5.000 habitantes. Y cumple los requisitos perfectamente, porque el proyecto abunda en todas esas tecnologías avanzadas», afirma.  

En cualquier caso, aclara el director de la iniciativa, el proyecto, que supondrá una inversión de 98,5 millones de euros, continuará adelante, «independientemente» de las ayudas o subvenciones de las administraciones públicas a las que pueda acceder una vez comiencen las obras, «como cualquier otra empresa».  

Aunque el inicio de la ejecución de la vaquería de Noviercas aún está pendiente, tal y como puntualiza José Jiménez, de que la Junta de Castilla y León resuelva la autorización ambiental integrada y la modificación de las normas urbanísticas, para lo que aventura que pasarán todavía «unos cuantos meses». Una vez se resuelvan estos dos trámites administrativos, la construcción de la granja y de la planta de biodigestión de purines se desarrollará en un plazo de «un año y medio o dos años» y movilizará en este tiempo un centenar de puestos de trabajo.

Así las cosas, el representante de la empresa defiende que la vaquería, que contará con 14.400 vacas adultas en ordeño con sus correspondientes animales de recría hasta llegar a las 23.520 reses, cumple con «todos los paradigmas de la economía circular de reciclaje y reutilización de materias», además de producir «menos emisiones y los menores requerimientos energéticos» para lo que se ha contado con la participación de ingenieros de Estados Unidos, Holanda y Alemania, países líderes en la tecnología más avanzada para la gestión de purines. 

granja y planta. Cabe recordar que la vaquería se localizará en una extensión de 85 hectáreas en el paraje La Hoya de la Pared, a tres kilómetros del casco urbano de Noviercas. «Hay que aclarar que este proyecto comprende dos aspectos fundamentales: la propia granja de vacuno de ciclo cerrado, con los animales de producción y recría, y la planta de tratamiento y gestión de purines. La granja no se justifica sin la planta, ni la planta sin la granja», reitera el director de la iniciativa.

En cuanto a la instalación de biodigestión de purines, José Jiménez detalla que se realizará una limpieza tres veces al día de los residuos generados por las vacas, por lo que «se recogerá el purín fresco» sin dar lugar a su putrefacción y a la emisión de gases de efecto invernadero como el metano, purines que se confinarán en grandes depósitos cerrados (biodigestores) en los que se tratarán a «una determinada temperatura para generar metano» que, a diferencia de las granjas tradicionales, se transformará en «energía renovable», electricidad y calor que surtirán a la propia granja, que será «autosuficiente», y tendrá, asimismo, capacidad para exportar energía eléctrica.  

«Hasta aquí se aprovecha la fracción gaseosa. Pero también se realizará una separación de los residuos sólidos y líquidos. Mediante unos procesos de compostaje se libera la fracción sólida de patógenos y se reutiliza el 60% en la cama de los animales, por lo que se cumplen esos paradigmas de la economía circular del reciclaje, mientras que el otro 40% se venderá para la producción de compost orgánico. Y la fracción líquida se enviará a dos balsas, en las que se aplicará la última tecnología en recuperación de nutrientes, para retirar las cargas de nitrógeno, fósforo y potasio, con el objetivo de almacenar agua libre de cualquier contaminante», describe Jiménez.  

En este sentido, el director del proyecto subraya que la planta de tratamiento de purines evitará los malos olores en el entorno y, en cuanto al aprovechamiento de los acuíferos, puntualiza que la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) autoriza el uso de 27,79 hectómetros cúbicos al año, mientras que la vaquería de Valle de Odieta necesitará 0,7 hectómetros cúbicos, lo que supone menos del 3%.  

Por último, José Jiménez matiza que en la solicitud de autorización ambiental integrada presentada a la Junta de Castilla y León se especifica que la planta de biodigestión de purines estará dentro del recinto de la granja y tratará «exclusivamente» los residuos de la vaquería, por lo que no será receptora de otras explotaciones de la zona.