Las rivales a batir

Lucía Santiago (EFE)
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Las rivales a batir - Foto: EFE

Estados Unidos llega a Francia como la gran favorita, después de proclamarse campeona en el último Mundial, y con Alex Morgan, Megan Rapinoe y Christen Press como estandartes pero con la importante ausencia de Hope Solo bajo palos

Tres estrellas, una por cada conquista, distinguen a la selección femenina de fútbol de los Estados Unidos como tricampeona del mundo. Es, de hecho, de las 24 participantes en el Mundial de Francia, la única que puede presumir de tantas hazañas. Triunfó en la edición inaugural (1991) y en la última (2015); de sus tres obras maestras, el oro de 1999 fue la segunda.

Esa es, tal vez, la más recordada, dada la imponente estampa que dibujaron 90.185 espectadores en las gradas del Estadio Rose Bowl de Pasadena. Ni el doblete de Michelle Akers en la final de 1991 (2-1 ante Noruega) ni el triplete de Carli Lloyd en la final de 2015 (5-2 ante Japón) marcaron tanto la historia del fútbol estadounidense como la atmósfera que se creó en el país norteamericano entre el 19 de junio y el 10 de julio de 1999.

Veinte años después, el legado de Mia Hamm, Kristine Lilly, Joy Fawcett y compañía sigue patente. A esa gesta apelan las 23 internacionales convocadas por Jill Ellis, otra vez favoritas para la defensa de su reinado.

Alex Morgan, Megan Rapinoe, Christen Press o Tobin Heath son sus estandartes. Todas llegan, además, notablemente garbosas, puesto que la NWSL comenzó el pasado mes de abril y sus piernas no acumulan una temporada de fatiga. Sin embargo, en Francia no estará Hope Solo, quien fuera la guardameta principal de la selección campeona de 2015 y figura de renombre como sus compañeras. Las desafortunadas declaraciones que realizó tras la derrota de EEUU contra Suecia en los Juegos Olímpicos de 2016, que dejó al combinado de las barras y las estrellas por primera vez sin medalla en el torneo olímpico después de cuatro oros y donde llamó "panda de cobardes" a las europeas por su estilo de juego ultra defensivo, le costaron a Solo su puesto como portera en la selección, puesto que se había ganado desde el año 2000.

Ahora, en este Mundial, Estados Unidos ha contado con un sorteo propicio, con Tailandia y la debutante Chile como primeras adversarias, pero la suerte ha querido que se vuelva a reencontrar con Suecia. Precisamente ese choque, el Suecia-Estados Unidos, que el día 20 se reeditará en Le Havre, es el choque más repetido en la historia de los Mundiales.

Pero las yankies tienen un historial favorable en este tipo de torneos, puesto que ha estado en las semifinales de las siete ediciones disputadas, en las que capturó tres oros, una plata y tres bronces, por lo que se presupone que pasará como primera del Grupo F.

Suecia también presume de trayectoria. Alcanzó las semifinales en 1991 y en 2011, aunque perdió ante Alemania la final de 2003. Su fútbol atraviesa ahora un momento delicado, su Liga no está ya entre las punteras en Europa, pero espera recuperar aquellos tiempos en los que el Malmö, el Linkopings, el Rosengard o el mediático Tyresö copaban las portadas.