CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Lo de Madrid

09/06/2020

Lo de Madrid, las tensiones entre los dos partidos que forman el gobierno de coalición, clama al cielo. Frente a situaciones parecidas o iguales en gobiernos regionales y autonómicos, en los que por encima de las rivalidades entre PP y Ciudadanos hay una cierta lealtad entre los socios, la guerra sin cuartel de Ignacio Aguado contra la presidenta Ayuso sobrepasa todos los límites, hasta el punto de que miembros del propio equipo de Aguado han ofrecido su colaboración a la presidenta Ayuso para intentar sosegar los ánimos del vicepresidente.

Aguado nunca estuvo satisfecho con el acuerdo, prefería hacerlo con el PSOE, que además ganó las elecciones con Ángel Gabilondo como candidato. Pero lo que acordaron Rivera y Casado es lo que se vio obligado a cumplir; una vez que Rivera dejó la política y Arrimadas se escoró hacia el centro, Aguado vio la oportunidad de romper el pacto y abrir así la posibilidad a un mayor protagonismo.

Ayuso tiene fuerza, pertenece al ala más derechista del PP pero tiene su público, y desde que fue elegida presidenta ha ido creciendo en adhesiones. Probablemente por su carácter enérgico frente a un Gabilondo excesivamente apacible que a veces desespera a su propio partido. Por otra parte Ayuso, para satisfacción de sus votantes, arremete de forma implacable contra Sánchez e Iglesias, que a su vez han convertido a la presidenta en centro de sus críticas más hirientes… precisamente porque tienen los datos que confirman que a pesar de las sucesivas polémicas Ayuso incrementa su popularidad.

Aguado encontró donde hincar el diento a Ayuso cuestionando la situación de las residencias geriátricas, la pandemia ha sacado a la luz situaciones terribles. Pero además de la presidenta, el máximo responsable de las residencias era un consejero de Cs que, por cierto, nunca visitó un solo centro de mayores durante su mandato… como Ayuso se encarga de recordar siempre que tiene ocasión. También intentó Aguado desacreditarla filtrando que residía en un apartamento cedido por el empresario Kike Sarasola a cambio de un contrato con la Comunidad, contrato que resultó falso.

A Ignacio Aguado le gustaría presentar una moción de censura y a Isabel Ayuso convocar elecciones, aunque los dos niegan que vayan a hacerlo; es lógico, nunca un político enseña sus cartas. Pero la supervivencia del gobierno regional está en riesgo y las consecuencias serían desastrosas no solo para los dos políticos sino para los ciudadanos de Madrid, porque esa pelea que azuza Aguado provoca desconfianza de los inversores, y es sabido que la falta de inversión significa pobreza … y hambre.

Tanto Casado como Arrimadas, que tienen buena sintonía y hablan con frecuencia, afirman que no hay motivo de preocupación, que todo estás bajo control. Sin embargo, lo que se transmite es que como Arrimadas no contenga a Ignacio Aguado, no parará hasta colocar a Gabilondo, o a él mismo, en el despacho presidencial de la Puerta del Sol.



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