La matanza en los pueblos serranos

Ana Pilar Latorre
-

El coleccionista Pedro Delgado ofrece hasta primavera en el centro cultural de Molinos de Duero una muestra de útiles relacionados con esta tradición

La matanza en los pueblos serranos - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

Los utensilios de la matanza a la antigua usanza en Pinares centran la nueva exposición del Centro Cultural de Molinos de Duero, que completa las organizadas este año sobre la vestimenta pinariega y el pueblo de La Muedra. Con la colaboración del Ayuntamiento, que cede el espacio, las exposiciones están organizadas por Pedro Delgado, natural de Molinos y que cuenta con una colección etnográfica de unas 5.000 piezas en su museo de Navaleno, donde reside.  Para esta muestra, ha selecionado útiles relacionadas con la matanza, que se celebraba precisamente en estas fechas prenavideñas en la comarca, ya que «como nevaba y no se podía ir a trabajar al monte se aprovechaban esos días». Allí, el visitante pueden encontrarse una báscula romana, un peso para jamones, un arcón para despensa, orzas de barro, gamellas, calderas…
El coleccionista tiene muy buenos recuerdos de la matanza en Molinos, porque las familias compartían la tradición, ya que «eran días de fiesta». «Además, de ahí salía mucha comida para abastecer a la familia durante el año. El cerdo fue el animal que mató el hambre en España en la posguerra y la costumbre se mantuvo», comenta recordando que en cada casa «se criaban uno o dos cochinos». «Se comenzaba tomando moscatel, anís y sobadillos. Después se sacrificaba el cerdo y las mujeres echaban la sangre a un barreño de barro para hacer después morcillas, se afeitaba con agua caliente y se colgaba para su limpieza. Se sacaban las mantecas, las carnes y las tripas, que se dejaban orear un día. Luego se llevaba al veterinario y se deshacía para aprovecharlo todo», relata el coleccionista. De ahí salían morcillas, solomillos, lomos, chorizos, güeñas, picadillo... yse colgaban al humo de las cocinas de cesto. Recuerda esos tiempos con algo de nostalgia, asegurando que en cuanto a esta tradición «nos hemos vuelto un poco raros». 
Las muestras prentenden  «mantener el pueblo vivo durante todo el año» y en 2018 han pasado por ellas más de 10.000 personas, contando con mucho éxito la de La Muedra, que ahora puede verse en la Casa del Bosque de la Laguna Negra. Agradece la colaboración del Ayuntamiento, con quien tiene que decidir las muestras de 2019, «siempre relacionadas con Pinares y sus gentes». Una podría ser sobre el oficio de serrano.