Deporte sin edad I

Sergio Recio
-

Manuel Sevillano. 38 años: «Ya hay jugadores que no habían nacido cuando debuté en Superliga»

Deporte sin edad

Asus 38 años, Manuel Sevillano sigue siendo uno de los jugadores más importantes de la Superliga de voleibol. El receptor, campeón de Europa con España, seguirá al menos una temporada más compaginando su labor de entrenador y jugador, aunque con matices, «ahora mi papel de entrenador estará por encima del de jugador, es una transición que desembocará en ser solo técnico».
Es uno de los casos de deportistas sorianos que alargan su carrera de un modo que hace décadas sería impensable, aunque para la leyenda celeste «no hay ningún secreto. Es cierto que se habla mucho del tema de que es vital que te respeten las lesiones para estar físicamente en condiciones a estas alturas, pero en mi caso he tenido varias». Aquí Sevillano tiene otra explicación, «pertenecer a un club como el Río Duero Soria. De haber desaparecido el voleibol en Soria en su momento puede que ahora estuviese en mi casa porque dudo que estuviese saltando de ciudad en ciudad a este nivel en otro sitio».
nueva posición. Esta nueva temporada será diferente para Manuel Sevillano. Cambiará su posición de receptor por la de líbero, «más que por edad lo hago por las necesidades del equipo. Creo que puedo ser más útil en este nuevo rol porque hay jóvenes que pueden mejorar mi trabajo desde la recepción». El celeste considera «que puedo dar mi mejor nivel desde esta zona de la cancha».
Ese cambio se une a una manera de entrenar que no tiene nada que ver con lo que hacía 10 años atrás, «antes hacía lo que me mandaban y me iba a casa a descansar. Ahora con mi faceta de entrenador casi trabajo más cuando termino que durante el entrenamiento». Aunque en ese día a día hay matices, «ahora los primeros días de la semana te lo tomas con más calma y vas progresando a medida que se acerca el partido». Las cargas de trabajo son menores porque « una lesión a esta edad te dura mucho más que cuando tenías 10 años menos».
Esta temporada se suma además una anécdota muy curiosa, compartirá vestuario con Daniel Martín, canterano que cuanta con 16 años, «cuando ves esto te das cuenta de que vas siendo mayor», se ríe, «ha llegado el punto de que hay jugadores que no habían nacido cuando debuté en Superliga y en este caso incluso no existían cuando comencé a jugar en Soria». Una diferencia generacional que hace que dentro del vestuario «la amistad, el compadreo, sea distinto porque es más complicado con ellos, aunque el buen ambiente siempre está presente». 
Lo que ahora saborea de una forma más especial es cada partido, «vas teniendo en mente que esto se puede acabar porque no sabes hasta dónde puedes llegar». Incluso disfruta en las derrotas, «esta temporada ha sido muy complicada pero aun así valoras cada partido».
Aun es pronto para decir si ese final está cerca o lejos, «tengo que ver si rindo en esta posición de líbero, eso marcará si mi recorrido es más corto o más largo». Aunque en este caso el camino llevará a dirigir al equipo.