SOPA DE GUINDILLAS

José Luis Bravo

Periodista


La extinción

Cualquiera que haya curioseado algún texto o documental sobre la evolución de las especies habrá podido concluir que han existido algunas incombustibles, como las tortugas o los cocodrilos, que llevan pisando la tierra millones de años y otras que han pasado de manera efímera por el planeta que habitamos. Dicen los expertos que la clave es la adaptación al medio, un medio que, en ocasiones puede ser muy cambiante y a menudo muy hostil si se estrella un meteorito.
Aunque les pueda parecer hiperbólica la comparación, con los partidos políticos y sus dirigentes pasa lo mismo. Los hay que no naufragan aunque les estallen problemas tan gordos como la corrupción o las batallas internas y otros que, en la democracia española tienen las legislaturas contadas desde su fundación. En el caso de Soria las formaciones localistas han seguido siempre la misma secuencia. Nacen con una cierta pujanza, crecen en las siguientes elecciones e incluso  llegan a alcanzar ciertas cotas de gobierno, colapsan en las terceras, en las que ya no tocan poder, y en las siguientes  se diluyen sin decir adiós, ni mediar nota de prensa o comunicado alguno. Tres ejemplos, ADEIS, IDES y ASI. La Agrupación de Electores Independientes revalidó incluso la presidencia de la Diputación entre 1983 y 1985 con apenas tres escaños, la IDES gobernó el ayuntamiento con el PP y la ASI en el afamado Tripartido que presidía Eloísa Álvarez. No queda ni rastro de ninguno, casi ni recuerdos salvo bajo las canas de los viejos periodistas.
La Plataforma del Pueblo Soriano difícilmente superará la ausencia de cuotas  de poder. Pudo haberlo ostentado en El Burgo de Osma, o en San Leonardo pero el Partido Popular ha estrangulado en ambos casos sus opciones y de paso echado a perder las que quedaban de ponerse al lado del partido del que proceden para ‘tocar pelo’ en la Diputación, aunque aún se habla de diálogo. Veremos.
Ni José Antonio de Miguel,  Antonio Pardo o María Jesús Ruiz sobrevivirán políticamente a los cuatro años de irrelevancia a los que les han condenado las urnas o el Partido Popular que, aunque pareciera que se ha echado en brazos del PSOE y le ha puesto ‘a huevo’ gobiernos locales por todas partes, va a cosechar, de cara a próximos comicios, los resultados de la extinción, más que probable, de ese sector crítico que se llama aún PPSO. Lo han de ver. Otra cosa es que, antes incluso, los populares hayan abierto otra vía de agua en una nave que hace tiempo tiene a los más incondicionales achicando, pero sin resultados visibles.  Cada poco colisionan con nuevos icebergs y hace ya mucho que sólo conocen aguas turbulentas.


Las más vistas

Opinión

De capitales y reinos

La cuestión principal es el desequilibrio territorial de Castilla y León, acrecentado por un centralismo que todo lo acapara y deja a las periferias con las migajas