Reino Unido sopesa recuperar las sanciones contra Irán

Europa Press
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Londres plantea nuevas medidas punitivas contra el país árabe e incluso presentar una petición internacional para que el resto de estados reactiven sus penalidades contra Teherán, que advierte de que está preparado para "diferentes escenarios"

El ministro británico de Exteriores, Jeremy Hunt - Foto: PETER NICHOLLS

El Gobierno de Reino Unido se está planteando recuperar las sanciones contra Irán que fueron retiradas por virtud del acuerdo nuclear firmado en 2015, en respuesta a la captura del petrolero británico Stena Impero en el estrecho de Ormuz por parte de la República Islámica, según ha avanzado The Telegraph
El diario británico apunta que el ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, anunciará este mismo domingo un paquete de medidas punitivas contra Irán, tanto diplomáticas como económicas. En un paso más, incluso podría pedir a la ONU y la UE que reactiven sus sanciones contra Irán, que también fueron retiradas por el acuerdo nuclear. "Vamos a considerar una serie de opciones", ha dicho por su parte el ministro junior de Defensa, Tobias Ellwood, preguntado sobre la reactivación de las sanciones contra Irán en Sky News. "Hablaremos con nuestros colegas y nuestros socios internacionales para ver qué se puede hacer", ha añadido. 
Reino Unido es uno de los firmantes del acuerdo nuclear alcanzado en 2015 por las principales potencias mundiales e Irán, por virtud del cual el régimen de los ayatolás se compromete a limitar el desarrollo militar de su industria atómica a cambio de la retirada progresiva de las sanciones internacionales. Ellwood ha subrayado que en estos momentos "lo más importante" es lograr una solución para el Stena Impero, así como "garantizar que otros barcos de bandera británica operan de forma segura en esas aguas para después mirar el cuadro completo", en alusión a la situación en el golfo Pérsico. 
Londres ya ha enviado una carta al secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, y al Consejo de Seguridad de la ONU en la que informa sobre la captura su petrolero, asegurando que se trata de "una interferencia ilegal" por parte de las autoridades iraníes. "El barco estaba ejerciendo el legítimo derecho de paso en tránsito por un estrecho internacional, conforme al Derecho Internacional", según el cual "el derecho de paso no debe ser impedido, por lo que la acción de Irán constituye una interferencia ilegal", sostiene Reino Unido en la carta. 
El Ejecutivo de Theresa May ha asegurado que su prioridad es "reducir la tensión" porque no busca una confrontación con Irán, si bien ha apostillado que "las tensiones actuales son extremadamente preocupantes". "Es inaceptable y sumamente peligroso amenazar a los buques que realizan sus actividades legítimas", ha aseverado.

 

"Diferentes escenarios" 

El embajador iraní en Londres, Hamid Baeidinejad, ha reaccionado a estas informaciones instando a Downing Street a "contener a las fuerzas políticas domésticas que quieren aumentar la tensión existente entre Reino Unido e Irán más allá de la cuestión de los barcos". "Esto es algo peligroso y poco inteligente en un momento sensible para la región", ha dicho en su cuenta oficial de Twitter, al tiempo que ha recalcado que la nación persa "permanece firme y está preparada para diferentes escenarios", sin precisar cuáles. 
Por su parte, el ministro de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, ha señalado directamente al asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, como culpable de las fricciones con Reino Unido, apelando a la "prudencia" para "frustrar estos complots".  "Habiendo fracasado en su intento de convencer a Donald Trump para la guerra del siglo y temiendo el colapso del Equipo B, Bolton ha dirigido su veneno contra Reino Unido con la esperanza de arrastrarlo al atolladero", ha dicho el jefe de la diplomacia iraní en Twitter. 
El Equipo B es un término usado por Irán para referirse a los príncipes herederos de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, Mohameb bin Salman y Mohammed bin Zayed, respectivamente, al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al propio Bolton, a quienes acusa de conspirar para hacer naufragar el acuerdo nuclear. En un tono parecido, el portavoz para temas de Justicia del Partido Laborista, Richard Burgon, ha pedido al Gobierno que no se convierta en el "mensajero" del presidente estadounidense, Donald Trump, recordando lo ocurrido con la guerra de Irak. "No queremos acabar siendo los mensajeros o secuaces de Donald Trump", ha dicho Burgon en Sky News, abogando por que Reino juegue un "papel positivo" a favor de la reducción de las tensiones en Oriente Próximo y del acuerdo nuclear.