Cadosa, un 'arca de Noé' sin 'clientes'

Nuria Zaragoza
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La Junta dispuso un hotel en cada provincia para acoger casos positivosque no pueden hacer un adecuado aislamiento en sus casas. Cuatrosemanas después, Soria es la única provincia donde aún no se ha usado el hotel de cuarentenas

Cadosa, un 'arca de Noé' sin 'clientes'

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Cadosa, un 'arca de Noé' sin 'clientes'

Los denominan ‘arcas de Noé’ porque el presidente de la Academia China de Ciencias Médicas, Wang Chen, dijo en su día de ellos:«Esperemos que los hospitales provisionales se conviertan en un ‘arca de Noé’ que lleve la salud y la seguridad de los pacientes y sus familias». Era un metáfora con mención bíblica para referirse a la puesta en marcha en Wuhan, foco de la pandemia, de hospitales provisionales para enfermos de coronavirus. 
En China estuvieron abiertos durante algo más de un mes (de febrero a marzo) y allí se atendieron los pacientes con síntomas leves o asintomáticos. Era una fórmula fiable y eficaz como ‘cortafuegos’ del virus, pues aseguraba la atención sanitaria a los afectados leves sin saturar los hospitales y, al mismo tiempo, garantizaba el aislamiento de positivos, clave para frenar la expansión del virus. 
La ‘herramienta’ china se copió en España ya durante el pico de la pandemia con iniciativas como el hospital de campaña de Ifema (Madrid). Ahora, en la segunda ola, en Castilla y León se ha adaptado con la fórmula de hoteles de cuarentena. Se trata de establecimientos adaptados para acoger, en régimen de pensión completa, casos asintomáticos que no pueden aislarse en sus domicilios. Porque, aunque no tienen síntomas, sí contagian. 
soria, sin estrenar. Los impulsa y financia la Junta y hay uno en cada provincia de la Comunidad. Allí se remite a todas aquellas «personas que deben permanecer en cuarentena y que, debido a sus circunstancias personales, familiares, económicas o sociales», no pueden hacer un adecuado aislamiento en su lugar habitual de residencia. El servicio es gratuito para los usuarios, si bien no se puede acudir libremente, sino que son «los órganos competentes en materia de servicios sociales o sanidad» quienes derivan. 
En Soria es el hotel Cadosa, localizado en la N-122 (kilómetro 146), el elegido para cumplir esta misión y, aunque tienen todo «dispuesto» desde hace ya más de tres semanas, todavía no se han podido estrenar en este nuevo servicio puesto que todavía no les han remitido a nadie. 
De hecho, Soria es la única provincia de toda la Comunidad en la que su ‘arca de Noé’ aún no ha sido utilizada, frente a provincias como Valladolid, Salamanca o León donde recibieron a sus primeros pacientes para cuarentenar ya en octubre. 
Desde el establecimiento soriano se muestran «sorprendidos» por la ausencia de demanda pero confían en que, según se vaya conociendo el servicio, puedan desarrollar la misión que les han encomendado y para la que han adaptado tanto las instalaciones como el personal. 
quién puede usarlo. A Cadosa llegarán, en principio, «asintomáticos, leves y gente pendiente de resultados PCR», concreta la directora general del hotel-restaurante Cadosa, Victoria Marco, quien explica que las estancias mínimas serán «de diez días», salvo que haya indicaciones médicas contrarias. En toda caso, los usuarios del ‘arca de Noé’ serán siempre personas que hayan arrojado resultado positivo en las pruebas de COVID-19 pero que no necesiten vigilancia médica. «La atención médica es como si estuvieran en su casa, su médico se comunica por teléfono con ellos», concreta Marco.
El proceso para poder hacer uso de este recinto de aislamiento debe partir del propio facultativo, cuando detecte que un caso positivo no tiene manera de aislarse en su residencia habitual de una forma adecuada, bien porque convive con personas de riesgo, porque es una persona en riesgo de exclusión social, porque no cuenta con las condiciones adecuadas en su vivienda... En ese caso, se establece contacto con la trabajadora social, que da aviso a Cruz Roja, la entidad que gestiona el servicio en toda la Comunidad. 
Cruz Roja es la encargada de establecer el contacto con las personas confinadas, así como asumir el seguimiento social del paciente confinado y de sus familiares (podría darse el caso, por ejemplo, de que la persona confinada esté al cargo de personas dependientes). También se encarga del transporte del paciente hasta el hotel. Una vez allí, desde el establecimiento se encargan de todo.  
24 horas de atención. «El cliente no puede salir de la habitación pero nosotros estamos las 24 horas al día aquí al otro lado del teléfono por si ellos necesitan cualquier cosa», destaca la directora de Cadosa, quien insiste en que siempre habrá personal en el establecimiento disponible para atender las necesidades de estos peculiares clientes pero, eso sí, sin contacto físico en ningún caso para evitar el contagio. «Desde el check-in (registro de entrada) hasta la petición del menú diario se hace a través de teléfono, a través de WhatsApp», concreta. De hecho, añade, «a la entrada se les deja en la habitación una hoja donde viene explicado todo el protocolo a seguir», la forma en la que deben proceder para comunicarse, los horarios de recogida de residuos, de comidas... 
Dado que se trata de personas que han arrojado resultado positivo en las pruebas diagnósticas y, por tanto, pueden propagar el virus,  deben permanecer en aislamiento y «no pueden salir de su habitación ni tampoco hacer uso de las zonas comunes del hotel». Obviamente, tampoco el personal del hotel puede «entrar en ningún caso a la habitación», si bien al cliente «se les facilita todo lo necesario en la puerta de la habitación» para que su estancia sea lo más cómoda posible. «Les facilitamos un set de limpieza, el cambio de toallas diario, de sábanas, la recogida de residuos…», concreta, al tiempo que recuerda que los clientes tienen derecho a «pensión completa» y a «todos los servicios del hotel», en los que se incluye wifi gratuito, canales de televisión... 
Aunque la comida se entrega en contenedores higiénicos de un solo uso y en bolsas de papel, en todas las habitaciones se ha dejado también vajilla para que, si lo desea el paciente/cliente, pueda hacer uso del mismo. «Entendíamos que comer todos los días de tupper no es agradable y queremos que estén lo más cómodos posible», justifica la directora, quien indica también que, en caso de que el aislamiento sea de una pareja, padre e hijo, amigos... «se dispone de habitaciones dobles más espaciosas. 
48 horas de ventilación. A la salida de cada cliente, la habitación «se ventila y se deja sin utilizar durante dos días y, pasado este tiempo, se procede a la limpieza completa para poder ser utilizada por otro cliente». Además, las sábanas, toallas... se dejan también en cuarentena antes de llevarlas a lavandería. Y, cuando acabe el programa, la Junta desinfectará todo el edificio. 
Aunque se ha dispuesto un cupo de seguridad de 30 habitaciones, las 64 habitaciones de Cadosa están a disposición de esta iniciativa si fuera necesario. «Tenemos bloqueado el hotel porque, en principio, no se puede convivir con otros clientes», especifica. Esto supone que no pueden utilizar el hotel para su uso habitual. Reconoce Marco en este sentido que noviembre «no suele ser un buen mes», si bien ellos siempre cuentan con sus clientes fijos y habituales entre semana, sobre todo comerciales y trabajadores, y, el fin de semana, «cazadores, seteros y turismo de escapada, de cercanía». 
freno a un «año dulce». La directora admite que esta pandemia está provocando un daño irreparable en el sector, máxime en un año que se presentaba con muy buenas perspectivas. «Es un horror porque Soria, a nivel turístico, estaba en un momento muy dulce, muy bueno de ocupación hotelera, la gente se iba contenta y con ganas de volver;y esto ha sido un palazo». Aunque los dos meses de verano se consiguió remontar, asume que desde el 31 de agosto cayeron los datos de ocupación y, en restauración, se ha notado especialmente la anulación de celebraciones. 
Ante este panorama, ellos se centran en cumplir su misión como ‘arca de Noé’. Mantendrán el dispositivo, según el acuerdo firmado, hasta el 5 de enero de 2021, fecha en la que confían ya hayan podido colaborar en esta batalla y atender a los primeros pacientes.