Llega la hora de decirse adiós

Agencias
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El Reino Unido abandonará la UE mañana, tras dos años y medio de negociaciones, con un acuerdo que da paso a un período de transición que durará hasta el 31 de diciembre de 2020

Llega la hora de decirse adiós - Foto: YVES HERMAN / POOL

Más de tres años después de que los británicos votaran a favor de salir de la UE, el divorcio se consumará mañana, en una jornada alegre para los partidarios de la ruptura y triste para los proeuropeos, en la que Bruselas será testigo por primera vez en su Historia de la despedida de un socio. Y lo hará con un adiós sobrio, limitándose a retirar las banderas británicas de los edificios de las instituciones. 
El pleno de la Cámara comunitaria aprobó ayer la ratificación del acuerdo de divorcio con el Reino Unido, cumpliendo así con el penúltimo paso formal para asegurar una salida ordenada del bloque el día 31, a falta de que los Veintisiete den luz verde este hoy. Los eurodiputados dieron su visto bueno a los términos del divorcio por 621 votos a favor, 49 en contra y 13 abstenciones, en una sesión celebrada en Bruselas, la última que tendrá lugar con un Parlamento de 751 miembros, ya que a partir del 1 de febrero se reducirá a 705 escaños con la salida de los británicos.
Tras la votación, el pleno rompió en aplausos y los eurodiputados cantaron Auld Lang Syne, un poema escocés que tradicionalmente se escucha en despedidas y conmemoraciones y que se traduce como por los viejos tiempos.
«Esto no es un adiós, solo es un hasta luego», afirmó el portavoz de la Eurocámara para el Brexit, el liberal belga Guy Verhofstadt, durante un debate previo que sirvió para repasar los casi 50 años de relación con el Reino Unido como Estado miembro y advertir a Londres de que el marco futuro dependerá de su grado de compromiso con los estándares hasta ahora comunes.
La presidenta de la Comisión Europea, la conservadora alemana Ursula von der Leyen, confió en que, pese a su salida del bloque, los británicos «siempre serán parte de la familia».
«Solo en la agonía de la despedida logramos ver la profundidad del amor», manifestó Von der Leyen haciendo suyas unas palabras de la escritora británica George Eliot, para después proclamar que la UE «siempre» les querrá y «nunca está lejos» del Reino Unido.
Con todo, y de cara a la nueva fase de negociación para diseñar la relación definitiva, la dirigente germana avisó de que, «cuanto más se comprometan los británicos a respetar nuestras reglas que garantizan la igualdad de condiciones en materia de competencia, más fácil y profundo será su acceso al mercado europeo».
Lado Personal. El debate dedicado al Brexit que precedió a la votación sirvió también a los eurodiputados del Reino Unidos para despedirse, con tonos muy distintos, de sus colegas europeos.
También los principales grupos en la Eurocámara les expresaron la disposición de la UE a mantener una relación futura lo más estrecha posible, al tiempo que desde las filas del PPE, Socialistas y Demócrata, Liberales y Verdes varios eurodiputados confiaron en que el Brexit no sea más que una despedida temporal y el Reino Unido vuelva a ser parte de la UE.
En contraposición, el líder euroescéptico Partido del Brexit y eurodiputado desde 1999, Nigel Farage, declaró su «odio a la Unión Europea» y celebró la ruptura con el bloque, un mensaje que contrastó con las palabras de otros británicos como la ecologist’ Molly Scott Cato, que dijo adiós entre lágrimas y aplaudido por sus compañeros de bancada o el liberal Martin Horwood que, en varios idiomas de la UE, cerró su intervención con un «Volveremos».