SIN RED

Loli Escribano

Periodista


Las gafas de Benito

Mercurio era, en la mitología romana, el mensajero de los dioses. Así me siento yo en la Diputación últimamente, como Mercurio, llevando mensajes de acá para allá. Aunque los emisores de la institución provincial de dioses tienen poco, o más bien, nada. El portavoz del grupo socialista, Luis Rey, convoca a los medios para valorar lo que sea, Plan Soria, sesenta días de gobierno, lo mismo da; lo importante es dejar el mensaje para que los periodistas lo recojamos y vayamos con él bajo la lengua a espetárselo a su sucesor. El mensaje se resume en qué mal lo está haciendo usted, Presidente. Y llega Benito Serrano al día siguiente, una vez recogido el recado de Rey, y nos deja su propio mensaje para hacérselo llegar. El suyo se resume en usted no me da a mí lecciones. Me niego a ser correa de transmisión de sus guerras mediáticas o de sus teatrillos, como el propio Benito define, pero en los que aparece como coprotagonista. La política ha dejado de serlo. La política es un postureo. Se vive más para afuera que para adentro. Es exhibicionismo puro y duro. Lo que importa es lo que se escenifica, no lo que realmente se hace. Dimes y diretes. Chascarrillos. Puñaladas traperas por la espalda. La política es un avispero. Nada es lo que parece.
Todos los políticos se esconden su as bajo la manga. No hay duda de que ya no se hace política. Solo se vive de la política. A la vista está el paripé de estos cinco meses que ha terminado en lo que todos sabíamos que iba a terminar, nuevas elecciones generales. La crónica de una farsa anunciada. Que si les soy sincera a mí casi me viene hasta bien que tengamos nuevos comicios con su nueva campaña electoral que volverá cargadita de mensajes vacuos y merchandising, porque se me está agotando la reserva de los bolígrafos que nos regalaron hace cinco meses. No saben qué arsenal llegué a tener. Cantidad y calidad ¡Qué bien pintan! Y lo que me divierto con ellos. Eso no tiene precio. Que toca rueda de prensa del PSOE, saco uno de Podemos. Que convoca el PP, pues saco el del PSOE. Me encanta provocar. Soy una provocadora innata. No me dicen nada los convocantes, no sé si porque prefieren hacerse los suecos o porque no ven bien. Alguno hasta  reconoce que tiene problemas para ver de cerca, de lejos como un lince. «Hoy me he traído las gafas para contestar bien», nos dijo el otro día Benito Serrano en la previa de una rueda de prensa. El caso es que las dejó sobre la mesa y no se las puso. Debe ser que no ve tan mal y que solo fue una estrategia para intentar frenar las preguntas de los que allí nos encontrábamos, aunque no lo logró. Yo también me voy a comprar unas gafas para contestar bien. A ver si le pregunto dónde las venden. 


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